martes, 12 de agosto de 2008

Complejidades*


A veces el interior de cada persona necesita reconciliarse consigo mismo. Algunos deciden hacerlo cada día, poquito a poco y otros todos de golpe una misma noche, en un solo instante.
Dejar de pertenecer a algo, a alguien, a muchas personas, aunque sea un alivio, a veces abruma. Da miedo el precipicio porque está tan alto que no te puedes imaginar que haya un río enorme fluyendo y dejándose fluir.
Yo ya expliqué, o puse límites a todo lo que podía llegar a querer. Puse palabras, sentidos, caricias en un verso. Abruma no poder cumplirlos.
Hay momentos en los que es mejor aprender por la fuerza, que a fuerza de intentarlo, y si tú me empujas yo me lanzo. Si tú me sujetas, yo no me caigo.
Y porque es un día precioso, no lo voy a llenar de mentiras, ni de estupideces, ni de palabras que sobran. No, me niego.
Yo no quiero estar amarrada el resto de mi vida a mi misma.
Soy el colmo de la libertad, lo sé.
Tú eres mi libertad, ya lo dije un día.
Ahora mismo no recuerdo como fue la primera conversación que tuvimos, ni cómo te decía que mis amores eran amores efímeros.
No creo que nada pueda llegar a superarse nunca. No quiero imágenes ni promesas anónimas en mi mente.
No quiero coger una palabra e idealizarla, transformarla y convertir todas mis risas en un agobio, en un encarcelamiento de mi yo. No quiero creer en el valor de la palabra porque soy poeta.
No creo que haya más razón que esa.

Me gustaría que la continuidad fuera un hecho real, nada de ficción. Que las canciones solo hablen de ti. Que mis recuerdos solo alcancen hasta hace una par de semanas.
Las vidas de las demás personas me dejan de importar.
Me da igual que no nos entendamos al principio si el final eres tú. No quiero imaginarte como si fueras un trozo de pasado.
Quiero darle fin a todas mis porquerías mentales y por eso es que escribo “fin” encima de una fecha.
El resto en realidad deja de existir porque no se puede comparar nada. No hay ningún punto de inflexión. No pueden saber, ni llegarse a imaginar todo eso, y el poquito más que le ponemos en cada beso.
Las expectativas son solo patadas en el culo que nos da el destino, y a mi jamás me gustó ser víctima de lo absurdo.
El futuro solo debería imaginarse si dentro del sueño hay un billete de quinientos euros y un elefante rosa. Imaginaciones y ya está.

Yo lo que quiero es estar a tu lado. Que el mundo se pare o gire o explote me importa tanto como me importa mi pasado. Nada.
Aprender a ser feliz, a dejarse llevar, a confiar en la confianza.
Vivir cada instante porque vales la pena.

Porque no hay ni principio ni fin. Estamos suspendidas en el cielo. Somos pequeñitas según con qué se nos compare, pero anoche, mientras títeres de estrellas colgaban sobre nosotras, en un escenario inmenso, lo único importante éramos tú y yo.

Entender solo depende de los ojos con los que se quiera mirar. Y yo sólo te quiero mirar a ti.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

esto es un borrón y cuenta nueva dentro de la nueva cuenta que tenemos más a medias :)

son miles de milestrellas explotando de amor en el cielo y regalándote ilusiones y sonrisas... y más cosas

te encuentro serena, y yo quiero ser el sonido del mar cuando baila en la orilla... ese sonido que te hace olvidar que el mundo gira

te quiero tanto tanto tanto

Imantada dijo...

Hola!
¡Escribo poco pero cuando escribo vengo con premio!
En la propia entrada tienes las instrucciones sobre lo que debes hacer. Un beso


.Tienes el mundo en la palma de la mano y la poesía en los pulmones.