jueves, 14 de agosto de 2008

De las cosas de la vida y demás*

Llevo media vida con las entrañas por fuera
y la otra mitad aun está en la recámara.
Estoy aprendiendo a valorar el silencio,
a guardarle cosas dentro
para que algún día tenga algo más que darte.

Las esperanzas se cansaron de esperar,
y aun hay puertas trancadas
con dos vueltas de llave.
El sonido de la playa ya no se oye,
no hay cielo azul porque
las nubes hoy se creen importantes,
y yo soy una extraña delante de un espejo.

Cambiar es sinónimo de caminar,
y a mi,
aunque parezca que no,
me ha tocado el camino más difícil.
Muchas cuestas y pocos eneros.
Me voy a reservar las mil frases
que pienso al verte.
Quiero que jamás te des cuenta
de las cuerdas con las que me sujeto.

Quizás sea mejor cortarme.
Cortarlas para caer.
Y si caigo,
que seas tú la única que me vea en el suelo.
Se volar siempre que respiro fuerte,
y se dejar de fumar siempre que me lo propongo.
Lo único que no sé es dejar
las cervezas a medio beber,
los labios a medio besar.

Destrozarme en cada letra
siempre sonó desgarrador,
y me da pena que la vida de tan pocas vueltas.
Somos gallinas ciegas
en un corral a oscuras.
No sé si me entiendes,
pero ven y píllame.
Hazme perder en el juego,
mándame a la pared de pensar
y piensa conmigo.

Hay veces en las que no quiero nombrarte
para que seas aun más especial.
Ese ente que lo envuelve todo
y que se nota en mis ojos
pero que jamás pronuncio,
ni describo como es su rostro.
Con saberlo yo es demasiado
y suficiente.

Ahora que me meto en vena el amor,
pero con cuidado y con miedo,
que titulo poemas
con dos palabras y un paisaje enorme,
que te comería a besos,
y no a versos.
Que los castillos de cartón
y lágrimas están muy caros
y yo he decidido seguir siendo una jipi,
sin dinero, sin techo, sin nada.
Cobijarme en ti.
Que seas tú el único refugio.

Entender ahora es solo cosa de dos.
Nadie más se puede atrever,
ni si quiera puede alcanzar a ver
a qué altura hemos llegado.

Porque somos geniales
y otras tantas cosas más.
Y hablamos poco
pero sentimos todo infinitamente
mejor que el resto.

El resto
siempre sobrará.
Yo me voy a seguir guardando las entrañas,
y cosiéndome la sombra
a los talones.
No quiero que se me vaya a olvidar
todo el silencio de golpe.


3 comentarios:

Anónimo dijo...

mi amor... :)

yo te amo desde mi silencio hasta tus labios

Molly Earnshaw dijo...

apestas a loca enamorada...
apestas no, porque no hueles mal... tu aroma es el de los locos enamorados:)


y me encanta
y te quiero:D

***SaRa*** dijo...

wou...
la primevera vez que comento en este blog.. pero no la primera vez que entro...

me gusta mucho...

p.d adoro la pelicula azul oscuro casi negro


.Tienes el mundo en la palma de la mano y la poesía en los pulmones.