lunes, 24 de noviembre de 2008

Cuentos y otras historias.

Es tarde.
Ya me voy, pero antes...
Voy a reivindicar que te fuiste
y ni siquiera me dio tiempo a respirar.
¿Dónde coño estaba yo que no me di cuenta?
No. No es culpa mía que te sepas esconder tan bien.
Es tarde pero no tanto
y parece como si los años se me volvieran atrás
con las piernas hechas flan
mientras tu sonríes y me pides tiempo.
El tiempo está de más
y eso lo sabemos de sobra.
Tú con tus cosas
yo con las mías
y el viento que se lleva las hojas,
todas las hojas.

Mi literatura se traduce,
se lee
y si puedes
también se siente
y si quieres, con calma
te la explico,
pero hazme la cama.
No me gusta soñar arrugada.
¿Entiendes?
Yo empecé con diez años y desde entonces,
carrerilla y a saltar.
Yo soñaba con mi maestra de primero
de primaria,
y muchas veces la salvaba.
Ven tú,
sácame de aquí y vuélveme
a caricias la vida loca,
que rimen hasta los chicles en el suelo,
que no se entere ni Dios
que me la sudan sus promesas,
sus apuestas.

Te voy a cantar en Ron menor
que hace tiempo que me pasé
a la ginebra con limón.
Que descubrí otra canción que rimaba con amor
y que casi me caigo
por estar mirando culos ajenos.
Ajenos a mis manos.
Malditos sean.

Es esta mierda de sistema.
Que sin comas no soy nada
y me como el aire a bocanadas de ti.
Lo siento,
hoy volví a pensar en dejar de pensarte.
De mañana no pasa,
lo NO-prometo.

Me he quitado la nariz de payaso
y me he saltado tu turno.
Ya no quiero que aparezcas ni en sueños
pero dame un beso
y todo eso…
Ya sabes,
ronroneo con tu voz
si me acojonas
y me vuelvo salvaje
si te dejas convencer.

No entiendo muy bien
esta última sutileza,
lo siento,
ando muy ocupada olvidándote.

¿Y ahora qué?
Ahora nada.

Con arrugas,
con maestras y princesas,
con recuerdos dentro de borracheras
que llegan a las orillas de
vete tú a saber que piernas.
No.

Yo hace mucho tiempo que aprendí
a sentirme orgullosa
de la mierda de soledad
que comparto sola.
No me expliques todos los besos
que nos daríamos
porque eso solo pasará
en esos otros tantos sueños
que no cuento
por si acaso.

¿Entiendes?
Que no te quiero,
pero estaría bien.


1 comentario:

Molly Earnshaw dijo...

esta es una de las pocas veces que no sé que decir, porque no sé de quien hablas. O lo has encriptado demasiado bien, o yo estoy demasiado espesa a las 4 menos cuarto p.m. sin haber dormido en toda la noche.


:)



Las No-promesas siempre se No-cumplen


.Tienes el mundo en la palma de la mano y la poesía en los pulmones.