sábado, 21 de febrero de 2009

B.S.O


Eres esa canción que emociona en las películas de amor
y luego
te callas
o simplemente no te oigo.
Eres la lluvia y la fiebre
y los me cago en Dios de todos los día.
Espero que lo entiendas.

El enamoramiento,
las mariposas
y la cena calentita.
Un vaso de leche con colacao
y prometo no pensar más en ti
hasta la próxima.

Hoy no llueve
pero igualmente me da igual.
Porque eres esa canción que a mí
me hace llorar en las películas de amor
y no puedo hacer nada.
El cine entero se ha dado cuenta de ello
y estoy sola en mi casa.

Anoche pensé
en no poder soportar
eso
pero
sí.

Hay silencios, según Benedetti,
de más de diez centímetros de distancia
y yo me muero por comerte,
besarte,
tragarte
y tenerte en mi estómago hasta
la próxima sesión de lágrimas.

Qué te voy a decir?
que me haces feliz?
A estas alturas?
Viernes sabe a salado,
ni dulces, ni amargos.
Hoy me pongo lo primero que pille
así que llevaré sonrisas entre las manos
para dártelas y luego
te beso.

Te
beso
y
más
te
beso.
Y tengo la sensación,
como la que dan esas películas de amor
con esas canciones del final
tan monas,
que
jamás me voy a terminar de cansar.
O al menos,
cansar del todo.

martes, 17 de febrero de 2009

Rápido y despacio en 24 horas.

Vamos a hacerlo despacio
pero rápido, joder
que solo tengo 24 horas.
Por dónde quieres que empiece?
Por todo eso que casi nunca digo
porque aprendí a morderme la lengua?
o
me desboco
en tu boca
y te beso
hasta quedarme sin el típico aliento
de todas las canciones de amor?

A lo mejor me y nos
salen bien las cosas
y acabamos ahogándonos
en donde tú prefieras.
Está el sudor,
la gente,
el mar y sus respectivas playas,
el cielo y sus respectivos
INFINITOS.

Lo siento.
Si el resto cree en Dios
yo prefiero crearme
mis propios límites
que tiendan a todas las patadas en el culo
que debemos dar
al mundo.
Es nuestro deber
protegernos.

Ven.
Quiero abrazarte.
Y además
sacarte un ratito de mi mente.

Y cerrar los ojos
después de un mensaje de móvil
e imaginarme
delante de ti.

me
encantas.

Y por fin
esto tiene sentido
de verdad.

Rápido, joder,
que solo tenemos 24 horas
para arrancarnos la piel a trozos
y construir una caseta
para el próximo vendaval.

Y despacio.

Haremos,
y no sé cómo
que el tiempo pase de puntillas,
despacio,
sin hacer ruido.

No van a existir relojes,
lo siento,
pero corre,
date prisa.

Últimamente me acelero demasiado
y no hay quien pille
a este corazón.

Seguramente
y gracias a Dios (el infinito)
estarás en medio de la calle
esperando a que te aparte.
Y lo que no sabes
es que voy a ser yo
quien te atropelle.

Qué bien, no?
Qué bonito todo, no?

Cuánto te quiero, no?

Pero eso luego,
ahora despacio
que nos quedan 24 horas
todavía
vida.


miércoles, 11 de febrero de 2009

Shoot

Abriría.
Apartaría
y
más verbos.

Cerraría
para entrar luego.
Callaría solo si tú
sentenciaras.

No sabes como hacerlo.
Supongo que yo tampoco.

Cambiaría
mis hábitos y mis lugares
preferidos
por
preferirte a ti.

Y
caerme solo será
lo menos.
El más vendrá después.
Cuando empecemos a hacer cuentas.

Y cuanto menos
más.
Por todo
y en todos lados.

Pensar demasiado
solo acaba
en el comienzo.
Vamos a terminarnos
pues.
No quiero más personas
que yo y mis consecuencias
en mente.

Sucumbir
en
un
suspiro
y ver la vida rodarme.
Se desliza.
Es la serpiente que nos está matando
por muchas historias que te hayan contado.

Hoy en día
las noches suelen enfriar
hasta al más valiente
y si tienes miedo
es porque no sabes llenar tus manos.

No te voy a decir
cómo empezar a contar mentiras
pero te empujaría solo
por escuchar una sola verdad.

Tropezaría
y
no me volvería a levantar.
Por muchas fuerzas que convergieran
entre tu espacio y el mío.

Un solo paso más y disparo.

No quieras oír el resto.


domingo, 8 de febrero de 2009

Des.control

Hay cosas que jamás llegaré a controlar.
Ni el tiempo,
ni el espacio, aunque casi, casi.
Ni lo que corre por mis venas
ni lo que corre fuera de ellas.

Cosas que se transforman
pero que siguen siendo lo que son,
como el frío de enero
y
sonrisas que no sabes donde guardar.

Que quieres que haga
si hay cosas que jamás llegaré a controlar.

Mareas más mareas menos
voy a seguir sin vomitarte
hasta que un día
decida que ya basta de hacer el ridículo
gratis
y a destiempo.

No hay quien se merezca esto
y ni siquiera yo
me merezco las pocas cosas buenas
que controlo
pero si hay algo que quisiera,
sería
ser el suficiente
de alguien.

Conformista de nacimiento,
a quién pretendo engañar.
Es domingo
y me muero de ganas,
ahora,
de llorar.

Hay cosas que jamás llegaré a controlar,
como por ejemplo,
ser tan yo
en momentos tan tuyos.

Y fin.


lunes, 2 de febrero de 2009

No hace falta y sin embargo.


No me hacen falta profundidades
para darme cuenta
de que ya no hay más
fondos que palpar.
Estoy rozando el suelo
con mis dedos
desde lo alto de mi cama.
Y caben centímetros infinitos
en tres o cuatro canciones
que me recuerdan
que no puedo olvidarte.

Mi almohada lucha cada noche
contra las intenciones de mis labios,
hay veces que los sueños se me presentan
tan borrachos
que mejor los olvido.

Y por eso,
no me hacen falta fondos,
ni tropiezos
para saber que los suelos más duros
son las ausencias
y la dependencia a unos besos.

Mis pies atraviesan al frío
y caminan por paredes verdes de pensamiento.
Yo también creo que debería
existir un comodín del sexo
para cada etapa de sequía,
pero me conozco.
No me pienso enamorar de un comodín.

No paro de moverme,
necesito sentir que todavía existe algo
y miro el móvil.
Soy la única de nosotras dos
que se da cuenta de la gravedad del asunto
o es que tú también y no me dices nada.
Lo entiendo.
¿Me oyes?
Te entiendo.

Aunque esté lejos y
a veces ausente.
No necesito techos para saber
donde están los límites
y sin embargo
tengo marcadas algunas cruces
entre mis pensamientos.
Si llego hasta ahí
y descubro el tesoro,
estoy perdida.

Porque no se escribe mejor
estando enamorada
pero sí que se siente
en un estado de euforia
y depresión continuo.
Pero sí que se siente,
a secas.

Y ojalá llueva cuando te vea
para poder besarte
y que todo acabe siendo no bonito,
sino,
realmente bonito.

Y vuelvo a empezar.
Fumo y me recuerda a ti y
vuelvo a fumar
y más me recuerdas
en cada giro del humo,
en cada calada y
en cada tos de por la noche.

Por eso te digo,
que no me hacen falta mares
para saber lo que es llorarle a alguien,
ni echarte de menos para saber
que existen posibilidades más probables,
esta noche,
que las de tocarte.

Y aun sí,
después de sabérmelo todo,
sigo aquí.
Drogodependiente del verso
y el en fondo de todo.
Tierna de profesión
y poeta de casualidad.

No te vayas a pensar que todas estas letras
están aquí porque yo lo he decidido.
Vinieron cogiditas de la mano
a cortarme las cuerdas pendientes
que me quedan
para caer.

.Tienes el mundo en la palma de la mano y la poesía en los pulmones.