lunes, 2 de febrero de 2009

No hace falta y sin embargo.


No me hacen falta profundidades
para darme cuenta
de que ya no hay más
fondos que palpar.
Estoy rozando el suelo
con mis dedos
desde lo alto de mi cama.
Y caben centímetros infinitos
en tres o cuatro canciones
que me recuerdan
que no puedo olvidarte.

Mi almohada lucha cada noche
contra las intenciones de mis labios,
hay veces que los sueños se me presentan
tan borrachos
que mejor los olvido.

Y por eso,
no me hacen falta fondos,
ni tropiezos
para saber que los suelos más duros
son las ausencias
y la dependencia a unos besos.

Mis pies atraviesan al frío
y caminan por paredes verdes de pensamiento.
Yo también creo que debería
existir un comodín del sexo
para cada etapa de sequía,
pero me conozco.
No me pienso enamorar de un comodín.

No paro de moverme,
necesito sentir que todavía existe algo
y miro el móvil.
Soy la única de nosotras dos
que se da cuenta de la gravedad del asunto
o es que tú también y no me dices nada.
Lo entiendo.
¿Me oyes?
Te entiendo.

Aunque esté lejos y
a veces ausente.
No necesito techos para saber
donde están los límites
y sin embargo
tengo marcadas algunas cruces
entre mis pensamientos.
Si llego hasta ahí
y descubro el tesoro,
estoy perdida.

Porque no se escribe mejor
estando enamorada
pero sí que se siente
en un estado de euforia
y depresión continuo.
Pero sí que se siente,
a secas.

Y ojalá llueva cuando te vea
para poder besarte
y que todo acabe siendo no bonito,
sino,
realmente bonito.

Y vuelvo a empezar.
Fumo y me recuerda a ti y
vuelvo a fumar
y más me recuerdas
en cada giro del humo,
en cada calada y
en cada tos de por la noche.

Por eso te digo,
que no me hacen falta mares
para saber lo que es llorarle a alguien,
ni echarte de menos para saber
que existen posibilidades más probables,
esta noche,
que las de tocarte.

Y aun sí,
después de sabérmelo todo,
sigo aquí.
Drogodependiente del verso
y el en fondo de todo.
Tierna de profesión
y poeta de casualidad.

No te vayas a pensar que todas estas letras
están aquí porque yo lo he decidido.
Vinieron cogiditas de la mano
a cortarme las cuerdas pendientes
que me quedan
para caer.

1 comentario:

Butterflied dijo...

Joder, Ano, este blog mola, inspira, hace pensar.
*__*


.Tienes el mundo en la palma de la mano y la poesía en los pulmones.