martes, 17 de febrero de 2009

Rápido y despacio en 24 horas.

Vamos a hacerlo despacio
pero rápido, joder
que solo tengo 24 horas.
Por dónde quieres que empiece?
Por todo eso que casi nunca digo
porque aprendí a morderme la lengua?
o
me desboco
en tu boca
y te beso
hasta quedarme sin el típico aliento
de todas las canciones de amor?

A lo mejor me y nos
salen bien las cosas
y acabamos ahogándonos
en donde tú prefieras.
Está el sudor,
la gente,
el mar y sus respectivas playas,
el cielo y sus respectivos
INFINITOS.

Lo siento.
Si el resto cree en Dios
yo prefiero crearme
mis propios límites
que tiendan a todas las patadas en el culo
que debemos dar
al mundo.
Es nuestro deber
protegernos.

Ven.
Quiero abrazarte.
Y además
sacarte un ratito de mi mente.

Y cerrar los ojos
después de un mensaje de móvil
e imaginarme
delante de ti.

me
encantas.

Y por fin
esto tiene sentido
de verdad.

Rápido, joder,
que solo tenemos 24 horas
para arrancarnos la piel a trozos
y construir una caseta
para el próximo vendaval.

Y despacio.

Haremos,
y no sé cómo
que el tiempo pase de puntillas,
despacio,
sin hacer ruido.

No van a existir relojes,
lo siento,
pero corre,
date prisa.

Últimamente me acelero demasiado
y no hay quien pille
a este corazón.

Seguramente
y gracias a Dios (el infinito)
estarás en medio de la calle
esperando a que te aparte.
Y lo que no sabes
es que voy a ser yo
quien te atropelle.

Qué bien, no?
Qué bonito todo, no?

Cuánto te quiero, no?

Pero eso luego,
ahora despacio
que nos quedan 24 horas
todavía
vida.


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.Tienes el mundo en la palma de la mano y la poesía en los pulmones.