miércoles, 18 de marzo de 2009

Senti(r)dos.

Hoy necesito un beso.
Y un abrazo y todo lo demás.
Soy conciente del tiempo y sus consecuencias. Las del medio, las que no quiero ver.
Pero quiero besos y versos y no hay dos sin tres ni cuerpos que giren hasta marearme.
Empecé a creer en las distancias cuando fue justo y necesario que lo hiciera. Luego romperlo todo no tiene ni un atisbo de sentido.
Senti( r )dos es lo que quiero. Ya sabes, eso de tocar y sentir y escalofríos.
Playas y números y fechas con flechas en medio. Quiero ser la mitad. Partirte, romperte.

Lo peor de todo es que: no puedo.

Hay palabras y libros y literaturas pero yo solo me estoy dejando ser. Hoy no solo he dibujado encima de un papel lo que pensaba. También he rayado media mitad de alma para verme sangrar y decir que sangro, y verme lejos y medir distancias.
Te vas a comer todas mis palabras, si por suerte no me olvido antes, y te voy a querer porque la verdad es que te quiero.

Hoy he sentido que me dejaba yo misma a la mitad y no me gustó nada. Descubrí que mis miedos estaban escondidos bajo una manta y me dio pena.
Descubrí que necesito.
De ti, de mí, qué más dará.
No duermo si las puertas están abiertas y perder simboliza muchísimo más de lo que te puedas imaginar.
Y me aferro.
Me agarro con fuerza para luego perder todas las batallas. Que por muy fuerte que sostengas el arma no hay guerra que se deje ganar.
El miedo.
Es eso.

Te diré también que me muerdo la lengua por no empezar a contar lunares y demás órbitas y orbito, si me dejas, a tu alrededor.
Hacerte sin paréntesis el amor y escribirlo bien grande, bien lejos.
“Hoy he dormido contigo, pero sin ti”
Y he dormido como buenamente he pedido.

Te pido.
Solo para mí.
Toda mía.

Y luego me callo para no seguir.
Nacer cobarde, vivir huyendo, morir de amor.
Es lo que tiene ser una débil de todo eso y un poquito más. Que nunca estoy segura de si es cierto o no, de si sí o si no.
Y me da igual que no me entiendan. Volverme reversible, morirme de frío por dentro. Que la lluvia me cale los huesos y partirme en dos.
Sacarte todas las fotos que puedan existir y hacer secuencias de los movimientos que más me gustan de ti.
Hacerte juegos de palabras en la lengua y parar el tiempo para siempre.

También yo puedo ser ácida entre todo este tumulto de letras, por muy típico que sea ponerle amor a todos los acentos.
Y acentuaré tu nombre. (Por eso de que lleves (mi) amor en todas tus vocales).

Te voy a comer.
Respiraré humo para que me invadas, a base de nostalgia y recuerdos, me da igual.
Te fumaré aunque lo estemos dejando y nos de vergüenza.

Quiero ver el futuro. No adivinarlo. Quiero verlo y verte si al menos así lo consigo.
Atravesaré todas tus capas y me asfixiaré en tu atmósfera. Me pintarás la cara y el pelo de verde y vomitaré verde hasta que no haya más asco que dos bonitos cuadros.
La buenas obras de arte, un día, en algún punto de su creación, fueron una mierda insípida.
Ellas lo sabían y por eso ahora son tan caras.

Y en fin que todo esto de juntar palabras, de pensarte, de olvidarte y así durante mucho rato, me da hambre.
Y te iré soñando por el camino pero que todo sea muy raro y despacio y luego rápido.

Que no haya sentido
sino
senti( r )dos.

1 comentario:

Anónimo dijo...

esta foto se parece demasiado a una mia aniiii... es la mia? jajaj pesco


.Tienes el mundo en la palma de la mano y la poesía en los pulmones.