martes, 7 de abril de 2009

Tranquila.


Sus ojos me miraban atentamente.
Sabía que en cualquier momento me descuidaría.

Busca una frase genial y di que la has escrito tú, has llorar a las madres, sonroja a las hijas. Muérdeles el cuello cuando sus maridos no miren, arráncales lo único que tienen.
Has que se busquen y que no se encuentren. Que sientan vacío con un solo verso, que se replanteen sus vidas.
Avalancha de suicidios.
Has que todos quieran morir porque has escrito esa frase y esos versos y eso. Que la querías y la dejaste marchar.
Es que el mundo está demasiado cansado de la gente como para soportar un drama más.
Aprende a levantarte sin que nadie se haya dado cuenta de la caída y mátalos a todos a base de palabras.

Estúdiate todas las leyes, todos los trastornos, todos los contratos. Estudia por qué tiembla el suelo cuando la ves aparecer y te entra taquicardia. Estudia por qué hay límites que sobrepasar si se quiere ganar alguna vez.

Yo desde aquí me veré perder como de costumbre. Por dejarme llevar y pensar que es cierto. No se debe firmar en pieles de nadie. Vivamos de los restos, dejemos pasar el tiempo.
No hagamos bromas ni tengamos territorios privados. Que las madres lloren y las hijas se corran. Que haya sexo y nada más.
Ser animales, bestias. Morir a polvos, porque eso somos y a eso iremos en algún futuro.
Destruirme que es lo que más me convendría ahora. Estarme tranquila mientras el mundo sigue su camino. Allí afuera, en las calles, gritan y hay revoluciones. Los jóvenes planean asaltar la senectud. Pobres.
Y yo mientras me muero de ganas y de miedo y siempre en el mismo lugar. Entre mis sábanas.

Hagamos una fiesta porque nos estamos haciendo viejos. Mirémonos al espejo. Ahora me da tanta pena esto que podría echarme a llorar. No es lo que quiero y nunca lo quise. Seguiré envejeciendo con este cuerpo y estas ideas y no hay nadie que lo cambie realmente. Por eso supongo que creo en otras vidas, en la reencarnación. En la perfección que ahora mismo sería algo así como un sueño.

Que se tiren todos del mismo puente. No voy a salvar a nadie.

Y ahora busca esa frase y has que todos desaparezcan. Porque eso es lo que pasa cuando te sientas aquí delante y te enfrentas a ti misma.
Que las madres lloran, las hijas se sonrojan, te follas a mujeres casadas, todos se suicidan y nadie se hace viejo porque no se dan cuenta de que eso no es del todo relevante.
Eres tú contra todos y todos contra nadie.
El aire que me separa, ya sabes. El amor y los desgarros.
No hay más, no puede haber más.

Así que deja de mirarme como si fuera a fallar de nuevo.
Al fin y al cabo es de lo que se trata ¿no?

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.Tienes el mundo en la palma de la mano y la poesía en los pulmones.