sábado, 23 de mayo de 2009

Again.


Estábamos tan arriba que no nos dimos cuenta
de que el suelo era duro
y
dolía.
Éramos tan invencibles
que creímos en eternidades antes
de creer en nosotras mismas.
Vivimos tantas horas que pensamos que todas
serían iguales.

Entonces me dio por bajar
y desmentirme a base de miradas.
Ni mis brazos podían abarcar tanto
ni el tiempo se iba a estirar en bostezos.

Aprendí que hay cosas que no se pueden controlar.
Películas que están hechas para no ser vistas
y balcones que gritan saltos brutales
después de borrachera y cama.

Desistir
y no creerse tan por encima del resto.
Dejarlo todo a un lado.
¿Cuánto hace que no te dedicas una canción a ti misma?
¿Cuánto hace que no sueñas con soñar?

Años y sesos y sangre por todas partes,
el amor que está demás
las caricias que faltan,
el aire
que
ya
ni nos separa.
Contra la pared
apellidos
y deseos
y quererse un poco.
Desgastarnos tanto,
morir a polvos.

Unión de ideas:
Yo quiero limonada
pero se puede querer muchísimas más drogas
juntas
o separadas.
Quiero una escalera
para entenderme
y enredarme.

Aquella casa
y esta que soy yo ahora mismo.
Aquel baño y aquellas ventanas.
Cuántos cuerpos más tendrán que venir
a darme la espalda.

Y te beso.
Haciendo dibujos te beso.

Eso es lo que hago yo
cuando no hay nada más que decir.
Bajar, bajar y bajar,
y ya en el fondo,
ver cómo me las apaño para salir
una
y
otra
vez.

.Tienes el mundo en la palma de la mano y la poesía en los pulmones.