sábado, 9 de mayo de 2009

Con secuencias.




*

Y a las consecuencias me atengo,
aquí, encerrada conmigo misma,
cosiendo palabras a comisuras
y subiéndole los vueltos a la vida.

Ojalá me diera por leer más,
por ser la reina de la oratoria.
Ojalá parase el tiempo
y le bajase los pantalones
al tonto de turno que desordenó los papeles
y
cambió los personajes.

Pero sigo siguiendo
sumergida sin querer en un olor
y en unos hechos.
Pareciese como si lo real se hubiera convertido
en simples recuerdos
y ahora el frío se cala
calo a calo.

Nunca pensé que una guitarra pudiese hacer
tanto ruido
y sin embargo
me inyecto en vena
canciones
para devolvértelas luego
con intereses.

Desenvolver las telarañas
y colocarlas en su sitio.
Donde mismo las encontré la primera vez.

Y por eso.
Por haber sido la primera vez,
estoy hecha a prueba de balas.
Jamás me equivoqué al escribir aquello.
Jamás estaré tan cerca de serme fiel a mi misma.

Por eso supongo que me voy a borrar de la faz de la tierra
y a alunizar como pueda
en cualquier constelación de poca monta,
por mucho que sepa que eso es
físicamente imposible.

Pero es que así fue como empezamos
y
es
así
como
estamos

terminando.

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.Tienes el mundo en la palma de la mano y la poesía en los pulmones.