domingo, 31 de mayo de 2009

Quiero que sepas.


Quiero que sepas:
a aire
y a piel
y a repetición de la jugada,
todo el tiempo.
Dar marcha atrás cuando separemos
la boca
del beso
y volvamos
a mentirnos despiadadamente.

Yo que estoy tan lejos y tan abajo,
que no entiendo de mentes,
que sólo concibo una sola manera
de
empezar las cosas.
Yo que comí finales
para dejar de romperme el corazón,
ahora quiero masticarte.

Que te quedes, sabor, en mi boca,
y juegues a ser papila gustativa,
y me ensucies los dientes
de
más.

Mucho más.
Quiero que sepas a manos y temblor.
Que vuelvan a ser las ocho y media,
pero esta vez,
seamos las dos
las que no tengamos que irnos.

Ducharnos con palabras
invisibles.
Enjuagarnos a promesas de mentira.
Peinarnos con las miradas de otros.

Quiero que sepas a ti.
Que tu perfil me perfile versos
y sea tu nariz quien escriba cosquillas en mi cara.
Que pongas esa cara al besarme
y luego te apartes
para preguntar qué pasa.


¿Qué es lo que va a pasar?

Que me gusta tu sabor,
el rastro de olor que paseas por la facultad,
rasgarte el alma, como esos pantalones
y no saber,
porque aquí empezamos por el final
para acabar
levantándonos,
da igual con que pie,
lo que importa de verdad
es que sabrías tan bien al despertar,
que casi mejor me quedo en la cama.

2 comentarios:

Srta. Earnshaw dijo...

y yo echaba de menos tener tiempo para leer las cosas que quieres que ella sepa:)



sabes que me encantan todas las fotos que le sacas?

Eme dijo...

Me mola.


.Tienes el mundo en la palma de la mano y la poesía en los pulmones.