lunes, 22 de junio de 2009

Lienzos.

-¿A dónde te irías si pudieras?
-Lejos, está claro.
-Pero cómo de lejos, ¿dónde considerarías tú el límite entre el estar aquí y el estar lejos?
-No sé, lejos… en plan una playa, como si es en esta isla. El caso no es estar lejos físicamente, que también, sino estar lejos a nivel espiritual o cómo quiera que sea ese rollo, ¿sabes?
-¿Y si no te gusta estar a dónde quiera que vayas?
-Pues me vuelvo o me voy más lejos aun. Donde no haya nadie, en plan náufraga.
-¿Y tienes algún plan?
-Tengo las ganas, por ahora…
-¿Me puedo ir contigo?
-¿Qué pasa? ¿No te gusta esto?
-Se me están consumiendo las tripas…
-Ah… entiendo… ven si quieres -sonríe.

Nos colgaban los pies. Estábamos descansando de tanto estudiar, sentadas en el borde del edificio. Yo fumaba, ella no. Ella fumaba silencio. Cómo se consumía el condenado.
Entonces se me ocurrieron mil historias. Como si el cielo fuera un lienzo de fondo azul. Era muy bonito aquello.

-A veces tengo tantas cosas que decir que no me salen las palabras.
-Ya.
-No me gusta nada sentirme así.
-¿Cómo es así?
-De necesitar algo o que me falte algo. Es muy pequeño el espacio de tiempo en el que me siento satisfecha con mi vida.
-Bueno, da gracias de que puedes sentirte satisfecha con tu vida a veces, hay quien nunca se ha sentido así.
-Ya bueno, pero eso no me consuela. Si al menos pudiese estirar ese momentito del día en el que me siento feliz.
-Pero estábamos hablando de sentirse satisfecha no de sentirse feliz.
-Bueno, una cosa lleva a la otra.
-Supongo.
-Que bobada.
-¿Y qué es lo que necesitarías? ¿Qué querrías estirar hasta sentirte feliz un ratito más?
-Qué estiraría y que cortaría.
-¿También necesitas cortar cosas?
-Odio los excesos y no hago más que excederme. Si me pasa lo que me pasa y pienso lo que pienso es porque soy una ansiosa y siempre quiero más. Me gustaría aprender a conformarme con lo que tengo.
-Ah, yo creía que tú eras bastante conformista.
-Sí, para las cosas que no debería serlo. Tú ya sabes… Me pongo de los nervios.
-¿Es esa chica?
-Son todas las chicas –nos reímos.
-¿Qué te pasa?
-Nada… no sé, me gustaría sentirme bien al lado de alguien y al mismo tiempo querría demostrarme a mí misma que no soy una de esas tipas que dependen de alguien para poder sentirse bien.
-En verdad todo el mundo, excepto alguna que otra persona, necesita de alguien para sentirse completo. Que sé que lo que te pasa es que te sientes un poco hueca ¿no?
-Sí y no me da la real gana.
-Bueno. Haz un casting.
-Toda loca.
-¿Qué pierdes? a lo mejor y todo te sorprende saber que hay gente por ahí a la que le interesas.
-No es por dármelas, pero me consta que le intereso a gente.
-¿Y ellas a ti?
-Pues en parte. Hay quien me interesa pero me da mucha pereza hacer algo porque pase tal cosa, y hay quien me interesa pero ya he gastado mis oportunidades.
-Mira, olvídate de esa de una vez.
-Ya… si sé que es lo que debería hacer y sé que intentarlo no es suficiente pero es que tú sabes como soy yo, una floja que de poquito que me den me ilusiono…
-Pues no seas así y ya está.
-Ah, ¡qué fácil!
-Ay… eres más boba, siempre te digo las cosas que sabes que son mejor para ti y nunca me haces caso.
-Sí yo sé que tienes razón… pero si tengo la oportunidad de echar un buen polvo…
-A veces parece que piensas con la polla, de verdad y lo peor de todo es que después de pensar con la polla fantasma, te da por pensar con el corazón. No tienes un punto medio, es verdad… Pobrecita…
-Gracias.
-Sí.

Nos quedamos calladas. El cielo azul. El lienzo de lo que querría hacer en mis ojos y en mis manos, las ganas de hacer lo que debo hacer. Si no existieran personas sería tan feliz.

-Ojalá esto fuera un puente en plan con el mar debajo ¿sabes?, sería genial.
-La verdad.
-Te quiero.

Terminó de fumarse el silencio que le quedaba y sonrió.

-Yo también, Ani. Yo también.

1 comentario:

Anónimo dijo...

te amo tropecientosmil


.Tienes el mundo en la palma de la mano y la poesía en los pulmones.