sábado, 11 de julio de 2009

Medio mundo


Me arrancaré toda la piel
y así trozo a trozo
será ella quien escriba por mí.
Dibujaré cabezas sin bocas
sin manos
y así
cada esbozo de silencio
gritará qué es lo que está pasando.

Me iré lejos.
Pero no tanto.
Me iré a donde solo yo puedo estar sola
sin tenerme miedo.
La necesidad. Aquel banco.

El calor que se escurre por mí,
derrite cada paso, cada encuentro.
No hay canción que me salve esta noche,
no hay más secretos.

Me abriría en canal
para demostrarme que sigo estando vacía
después de haberme comido medio mundo.
Tú.
Vomitaré alcohol
sin haberlo bebido. Seré veneno en tu boca.

Me columpiaré en horas muertas,
esperaré para ver como atardece
sintiendo el bajar de los grados
el subir de la oscuridad.
Solo quería un verano perfecto,
bañarme desnuda
en la libertad,
recorrerme,
resbalarme.
La playa.

Los cielos, últimamente
siempre acaban azules.
Muertes dulces:
chuparme los dedos
mientras el sol me coge.
Podría hacer una fiesta,
cantar victoria,
celebrar que aun seguimos vivos.

Pero prefiero
arrancarme la piel a tiras
y estirarla en un papel
para que sea ella quien me escriba,
para que cada poro de mi piel
por fin sea la historia
que nadie querrá leer.
Pintar sombras cazando a hombres
con cuerpos de animales.
Cabezas sin boca, sin mano.
Solo miradas.

A eso me refiero.

Que no me hace falta saltar aquí con esto
pero sin embargo
si no lo hago
me despellejaría viva.
No sabría como rellenar el vacío de comerme el mundo,
no tendría que leer antes de irme a la cama cada noche.

Que puedo vivir sin ser poesía
y aun así
me falta algo,
me siento menos.
No me siento.

A eso me refiero.

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.Tienes el mundo en la palma de la mano y la poesía en los pulmones.