sábado, 1 de agosto de 2009

4500 años.



Lo peor de todo
es saber que cualquier constelación
se reduce a nada al lado de las tuyas,
y saber
que al otro lado del mundo
yo aun pienso en ti,
eso es lo peor de todo.

No va a haber ningún beso,
ninguna piel que iguale la tuya
y aun así, entre idas y venidas,
no pierdo la esperanza.

Esperaré 4500 años a que el sol explote
y descubrir que de toda la galaxia
las únicas estrellas que seguirán vivas
serán las de tu piel.

Es muy triste descubrirse a estas horas de la noche.
Decirle al resto del mundo que a veces mis labios echan
de más a los tuyos
y es entonces cuando tengo que ser
la hija de puta que soy
para olvidarte.
Te exalto, en realidad.
Nadie como tú. Nadie como yo.

Sé que es patético,
que hay mil labios que te besan y otros tantos
que te pretenden
y aun así no quiero perder la oportunidad
de llevarte por delante para
que entre infelicidad e infelicidad
comerte a besos de arriba abajo.
Hacerte de todos los favores que te haría el resto
más el amor que te tengo,
las ganas de dejar de echarte de menos,
querer contártelo todo.
Todo eso, ya sabes, estropear las cosas porque ahora me apetece.

Estar borracha,
olvidarme de la dignidad por un segundo
y recordarte sin barreras,
sin peajes.

Que alguien me pegue un tiro.

1 comentario:

Anónimo dijo...

que bonito ani :)


.Tienes el mundo en la palma de la mano y la poesía en los pulmones.