miércoles, 24 de febrero de 2010

Un secreto.

Tengo un secreto.
A veces somos tan capaces de volar
como de decidir mandarlo todo a la mierda
solo por cerrar los ojos durante un par de segundos.
Es lo que pasa con el miedo
y
la velocidad,
te aferras fuerte, puedes caer
y haces tantas fuerzas
que luego te tiemblan las rodillas
y donde primero pillas
acabas cometiendo uno de esos errores
de los que te podrías arrepentir toda la vida.

Tengo un secreto.
Estabas en mí mucho antes de yo darme cuenta.
Todas las cosas que no me atreví a decir,
las que no supe entender.
Esa eras tú.

Imagínate ir caminando por el mismo sitio solo que con
media hora de diferencia.
Aun siento como huele tu pelo,
y remolinos de aire
hechos con delicadeza
por tu cuerpo.

Yo soy el aire que te atraviesa,
o quizás, yo soy el aire al que atraviesas.
Las cosas que nunca me atreveré a hacer
son las cosas que tu estás cansada de imaginar.

Tengo un secreto.

En el balcón, te veo, desnuda.
Me gustas de lejos.
Confío en volver a verte de cerca.

No hay comentarios:


.Tienes el mundo en la palma de la mano y la poesía en los pulmones.