viernes, 19 de marzo de 2010

Cortes.



El infinito se nos quedó corto
cuando aquello era genial.
Las casas eran blancas,
en todos los sueños que tuvimos
cerca
las dos.
Hoy me abrazabas.

Creer cerrando los ojos,
aguantando la respiración,
saltando.

Me voy a esforzar
para que todo salga mal.
Me voy a dejar la piel en hacerte llorar
y cuando vea
que es cierta la ley del mundo al revés
seremos las personas más felices
del planeta.

Te quiero despierta
cuando tengo sueño
y dormida
cuando el sexo llama a tu puerta.
Abres la boca
mientras cierras los ojos
haciendo de esas arrugas,
los posos del té.
Mi destino entre tu piel.

Tengo el horizonte en un reflejo
y esta noche la playa en mi mente
se ve violenta.

Te quiero si las cosas marchan
cuesta abajo,
si no hay gasolina
si tenemos hambre,
si la calima cae.

El amarillo
el azul
las luces de tu cuerpo.
No me voy a olvidar.

Prometiéndote el invierno
me di cuenta
de que detesto el frío,
entre los dedos
el calor se va formando
hasta llamarse amor.

Te lo demostré anoche,
y las demás veces
que se acumulan.

No voy a ir a ninguna parte
hasta que averigüe
cómo se hace para romper ese espejo.

Te quiero
mientras el universo se esfuerza
por ponerse guapo
tú eres la mejor obra de arte.
En octubre
y los demás días que jamás contamos
pero fueron felices,
nos hicieron grandes
y fuertes.

Ahora mismo,
con esos detalles,
nimiedades,
mis palabras,
mis manías,
me repito
pero creo que a veces se nos olvida
que
nos queremos
y por eso estamos donde estamos,
como estamos
siempre.

Te quiero al borde,
porque con unas tijeras
corté el infinito.

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.Tienes el mundo en la palma de la mano y la poesía en los pulmones.