martes, 9 de marzo de 2010

Hombros o caderas: todas las cosas bonitas.


Hay ritmos que están hechos para los hombros,
otros para las caderas
y allí a lo lejos
se ven las cosas de diferente manera.

Un pasito
y otro más.
Así se van escribiendo las historias,
creando las estrellas.

Es lo que pasa a veces con el pasado.
Intentamos ponerle cara
a algo que siempre estuvo de espaldas.
El futuro solo es una repetición de la jugada
pero en diferentes estadios.

Date cuenta, no me hace falta perder algo
para saber qué es lo que quiero.
Ahora en mi mente
chocan olas
contra el propio mar,
¿lo entiendes?

El universo
se va llenando
cada vez que cierro los ojos.
Todos los huecos de antes
ahora me juzgan con interrogaciones,
te responderé,
esto es lo que quiero,
y supongo que un minuto genial
no lo cambiaría
por ningún mes entero contigo.

Eso es.
La genialidad de un instante contigo.
El vivir lo que tengo.
Que sentir o no sentir
ya lo veremos.

Me gusta escuchar tu música…
Hombro o cadera
tu eres la melodía.

En mi cuello, cuando te abrazas
se van forjando sueños
para por la noche.
En mi piel se escriben historias
para contártelas
mientras me quedo callada.
Y sin darnos cuenta,
todas las cosas bonitas
en un mismo lugar.
El verano que siempre fue azul y amarillo.
Primavera rosa y verde.
Qué coincidencia,
habernos encontrado justo antes de partir.

Para mí, desde el principio
siempre fuiste un récord.
Porque he conseguido cosas
que no tenía idea de que era capaz de alcanzar.
El destino.
Anoche me imaginé retroceder en el tiempo
a sabiendas de todo esto
y conseguí un par de sobresalientes
para cambiar la historia.

No creo que hubiera acabado bien
pero fue bonito lo poco que vi.
Aunque tú en mis historias no seas tú,
aunque yo no sea yo.

Algún día haré cine
y tú serás mi papel principal.

Hoy o mañana
o cuando nos volvamos a encontrar
después de tanto tiempo perdidas.

Te quiero.

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.Tienes el mundo en la palma de la mano y la poesía en los pulmones.