martes, 27 de abril de 2010

Don't believe.



Ella le dijo que siempre la iba a querer.
Nunca se lo creyó o al menos eso decía. Prefería engañarse de esa manera a pensar que era cierto lo que veía.
Ella siempre la iba a querer aunque fuera de una manera distinta a la habitual. Supongo que ese cambio era el que más le dolía.
Siempre que tenía oportunidad, la perdía y cuando no había posibilidad ninguna se autocompadecía pensando que aquella hubiera sido una bonita oportunidad.
Le aterraba la idea de que pudiera dejar de quererla como lo hacía. Le dolía más incluso que si ella la dejara de querer.
Era un miedo que evitaba a toda costa y por eso, en su infiel pensamiento se castigaba.
Pensaba en ese millón de oportunidades y se quedaba anclada a la idea de que si las aprovechaba todo lo que había conseguido con ella se mancharía para siempre. Una mancha indeleble de dudas, miedos y rencor.
Por eso ahora no sabe si quedarse callada y dejarse llevar o esperar a algo que no sabe muy bien si sucederá.
Ella tenía que ponerlo todo en orden, pero mientras, había muchas oportunidades que se estaban perdiendo.

Ella le dijo que siempre la iba a querer.
Nunca se lo creyó, pero sabía, por alguna razón, que era cierto.

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