martes, 20 de abril de 2010

El arte del Humo.



El arte que cada una ve en diferentes lugares,
en el humo de los cigarros
se dibujan cuadros renacentistas,
carreras de coches
en caminos del amazonas.
Derrapar tan levemente
que consigan elevarse
los pensamientos.

Tan rápido pasa el tiempo
y ralentizar la vida observando
cómo nos podemos reír de la gravedad.
El humo quizás
sea la cosa que más me recuerda
al sexo.
La frescura de un cuerpo,
entre sábanas,
desnudo…
Arroparte, humo, entre mis labios,
cuidarte en mis pulmones,
expulsarte como en un orgasmo.

Y no me gusta cerrar los ojos,
las luces apagadas no me dejan ver
ese contoneo,
eres caderas y está en ti.
Es una caricia, un susurro,
su conjunto.
La voz de los metales
chocando contra el viento.

El arte que ves en la pintura,
lo veo yo en tu espalda,
curvas que me recuerdan
a ojos rojos
y carreras de coches
en caminos del Amazonas.

Por eso me seduce tanto
que fumes,
que te tomes la calma
y además
me mires.

Cuando eras tú y no ese cristal
que se empaña
cuanto me acerco.
Cuando me querías con los ojos
y la vida.

El arte que eras.
Entre mis brazos la libertad
de estar creando
la mayor obra de arte
de todos los tiempos.

Y llegar a la conclusión
de que sin querer
cada una hace lo que puede como puede
viendo el arte
en diferentes lugares
y a menudo
en paralelo.

No hay comentarios:


.Tienes el mundo en la palma de la mano y la poesía en los pulmones.