sábado, 29 de mayo de 2010

El circo.

En el circo todos eran raros y a mi me daban miedo
aunque nunca hubiera entrado a uno.
Es lo que pasa con las malas noticias,
que me desenroscan el estómago.

Todos eran o muy altos o muy bajos
o muy peludos
o sin nada de pelo.
O muy flexibles
o duros como una vara de hierro.
Tenían siempre cosas que contar.
Cosas qué hacer.
Vidas por vivir,
porque allí, en aquel circo
todos habían sido algo antes de ser quienes eran ahora.

Y yo tengo miedo a vivir en mitad de un desierto
y de no encontrarme calentita
cuando en la barriga de alguien se oyen tripas estrujándose.
Déjalas que se abracen.

Es lo que pasa también, con el amor, no?
Unos tienen hambre, otros también y
al final terminan por comerse.
De pe a pa,
palabras con guiños.
Ojalá pudiera explicarlo, pero
yo ya estoy tan llena de tanta comida
que mis tripas
dejan de caber
dentro de mi.

Y es raro, porque siempre pensé que nos diferenciaban
las prioridades.
Y es raro, muy raro estar en este circo teniéndole
no miedo, sino asco
a los payasos.

Y es raro que tuviera ganas de cambiarlo todo
y darme cuenta de que como en los genes,
hay cosas que se nos quedan grabadas de por vida.

Y no puedo cambiar este circo,
no puedo desandar todo el recorrido
y tampoco puedo hacerte sentir mejor
porque yo ya no siento nada.

O al menos así sería muchísimo más fácil,
muchísimo mejor.

miércoles, 26 de mayo de 2010

Figuito says:



Y como dice el dicho:
Hoy por mí y mañana por Figuito.



Nota mental: la vida es cíclica (con acento Punsetniano)
Nota mental 2: no hacer caso a una mente dormida y estresada y llena de cafeína.
Nota mental 3: Te quiero.

martes, 25 de mayo de 2010

Cómo llegar tarde para siempre.



Te acabo de demostrar como
con mis victimismos
he podido joder una relación más.

Mi relación, tu relación.
Nuestra relación.

La Relación.

Y te lo digo a ti porque sé que eres la que más me quiere. Soy una caspasa (guiño,
guiño).
Cuando en realidad yo jamás supe demostrártelo.
Mira que he sido gilipollas y mira que has tenido oportunidades de decírmelo y no lo has hecho.

Como cuando te pintaste el cuerpo y te disfrazaste de indígena. Me pintaste la ropa y me dijiste que se iba y no se fue y así eres tú.
Y me cabreé porque en vez de perder el tiempo conmigo, lo perdiste para mí.
Y me cabreé porque en el fondo, todas esas cosas que no hice sí que quería hacerlas.
Como dedicarte la mejor sonrisa cuando me regalaste un viaje a LP y no un fin de semana solas en casa.
Y te traté mal cuando viniste a cuidarme antes de mi examen de Datos y joder, he sido una zorra.

Y no te estoy quitando la culpa de nada, pero sí te estoy explicando, que toda esta mierda
es solo la consecuencia del tratarte como si en realidad no fueras nadie.
Como si estuvieras loca.
Te maltraté en todas tus sorpresas
porque a mí nadie me había sorprendido antes
y cuando volviste de Noruega quise parar el juego porque nunca he sido lo suficientemente buena
como para adivinar acertijos.

Y me perdonaste todas esas veces
a cambio
de dejarme sin corazón ahora.

Y lo peor de todo es



que me lo merezco.

Y mírame a los ojos, tú, enserio, ey, mírame… Lo siento.
Por no haberte querido ni la mitad de lo que te he querido hacer creer.

domingo, 23 de mayo de 2010

más acá.

Porque te quiero hasta morirme.

O por lo menos eso era lo más parecido a la muerte que he sentido en mi vida.

miércoles, 19 de mayo de 2010

Guaisedades.



Eli es súper guai y me va a despertar mañana por si acaso no me levanto a estudiar!

=)

coño.

Qué coño quieren las mujeres
que ni siquiera yo misma sé lo que quiero.

Qué coño le pasa al universo cuando a mi me va a venir la regla
para ser tan injusto y malo y feo.

Qué coño, eso digo yo. Qué coño hay que tener para ser mujer y ser feliz.
(todo el rato)

Le dedico esta entrada a Lauramohn. (L)

domingo, 16 de mayo de 2010

Grandezas.

Te quiero porque me haces grande,
porque me haces pequeña.

Te quiero porque me creas
y ya no hay vuelta atrás.

Estoy en tu imaginación
y de un momento a otro
me borrarás
para volver a empezar
y te quiero
porque contigo soy tan grande y tan pequeña
como este amor.

jueves, 13 de mayo de 2010

Señal.



Cuando pensar no basta.

Es mejor callarse,
abrir los ojos,
cerrarlos.
Sentir.

El viento,
el frío, ahora en mayo.
Los latidos.
El torrente sanguíneo.
Las ganas
de todo y más.

Ser la poesía
o los restos de sudor
de tus sábanas.
Ser el tiempo que nos falta,
que nos folla.
Estar escondida debajo de las mantas
como las agujas del reloj.

Ser analógica en este mundo digital,
ser persona
en este mundo
tan impersonal.

Cuando pensar no basta
es mejor callarse
y dejar que las palabras solas
lleguen hasta su boca.

Tragas saliva,
eres preciosa.
Me tragas contigo.
Nos digerimos,
nos dirigimos
al mismo sitio.

Cuando sientes esa corazonada,
tienes que agarrar todo lo que tengas a mano con fuerza
y no dejarla escapar.
Nunca me dieron miedos tus silencios.

Señal.

martes, 11 de mayo de 2010

Dentro.



Por eso mis finales
acabarían siempre en la cama, en la bañera,
no yéndonos nunca.
Por eso en tu boca resuena con fuerza
la palabra
mañana mejor.

Ya no estás en el fondo, ni en el centro.
Estás dentro, muy dentro, siendo yo.

viernes, 7 de mayo de 2010

Déjà vu

El ciclo de la vida a veces
duele más que otras.
El giro inesperado de algo que ya habías vivido,
los caminos secretos por donde han pasado millones de personas antes que tú
pero que a ti te siguen recordando a aquella vez
que por primera vez escribiste una fecha y unos nombres en un banco,
con un bolígrafo.
La poesía que siempre me acompañó
va y viene
va y viene
y a veces duele más que otras.

Dentro de equis tiempo volveré a esperar
todo un verano, en la azotea de casa
pensando que algo bueno tiene que pasar
después de tantas cosas malas.
El instante, revivir cosas diferentes
sintiendo casi igual
pero pensando como si nunca hubiera pasado.

Acordarme que me debo a alguien
justo en el momento de creer que
con las vueltas que da la vida
no estaría nada mal
que todo cambiase.
Me aburro y aun así
es divertido caer en las mismas trampas,
hasta que me canse.

Ir en bici me agota y el camino a casa
va a ser siempre el mismo.
Voy a tener miedo siempre a perderme
y a mi madre siempre le preocupará que llegue tarde a casa
tenga la edad que tenga.

Esas cosas que no cambian
pero que cuando lo hacen se notan.
Esas cosas que se echan de menos.
Estar exhausta, perdida, agobiada.
La vida es un ciclo aburrido,
una vida entera para la perfección.
Pena de ser tan humanos,
de equivocarnos gratuitamente en cada baldosa.
Una piedra nueva
que siempre me recordará al camino de ayer.

Estuve todo un día caminando con un cristal entre los dedos
y aun sigo aquí.

Sintiéndome viva porque estoy cansada
y teniendo ganas de sentirme roja
como antes,
sola y vacía por tener ganas de volver a empezar.
Con ganas de soñar y sonreír.

Nadie solía juzgarme. Eran otros tiempos.
Y aunque vuelvan,
ellos y la poesía,
nada volverá a sentirse igual.

jueves, 6 de mayo de 2010

Según la RAE:

cursi.

(Etim. disc.).

1. adj. Se dice de un artista o de un escritor, o de sus obras, cuando en vano pretenden mostrar refinamiento expresivo o sentimientos elevados.

2. adj. coloq. Dicho de una persona: Que presume de fina y elegante sin serlo. U. t. c. s.

3. adj. coloq. Dicho de una cosa: Que, con apariencia de elegancia o riqueza, es ridícula y de mal gusto.


Cuidadito ¡eh!

martes, 4 de mayo de 2010

El ocho.



Hagamos el ocho,
tendámonos al sol
después de estar toda la mañana en remojo.
Hagámoslo sin pensar,
dando vueltas por la cama.
Una de sal
y otra de playa.
Vámonos lejos en un segundo.
Veo como cierras los ojos y te retuerces.
Tú me dices que has visto como cierro los ojos
teniéndolos muy abiertos
y me retuerzo al mismo tiempo.

Hagamos un vals con nuestros latidos,
bailemos breakdance al más puro estilo libre
metiendo cabezas entre las piernas
y caigámonos de la alegría
al suelo.
Juguemos a escondernos tras las heridas
y saltemos al vacío desde nuestros besos.

Joder, eres preciosa, en este bar,
en esta cama de estudiantes,
en este trayecto en bus.
Eres jodidamente bonita
y duele.
Da miedo porque todos esos huecos
que has conseguido llenar
puedes vaciarlos en un segundo
y eso da muchísimo miedo,
pero confío en ti y tú me conoces.
Aunque lloremos de pena juntas,
aunque no nos den los minutos para
la felicidad.

Estamos juntas.
Después de tantas batallas,
de golpearnos donde más nos dolía.
Tenías razón:
No hacemos fuerte juntas.

Todos los esfuerzos han merecido la pena
y joder, joder, joder…
La chica, el ocho, la vida.
Me haces genial.
Así tan natural,
con esta cara de idiota,
con estos pelos y esta ropa.
Así, tan normal…

No saber dormir si no es a tu lado.
No saber donde está el control,
los límites,
el amor.
Que lo guardamos todo debajo del colchón
y pronto nos escaparemos.
En cada sueño, mi amor.

lunes, 3 de mayo de 2010

Volver.



Tengo ganas de que los recuerdos
y las imaginaciones
se vuelvan corpóreas.
Simples instantáneas de la infancia viviendo el día a día.
Protagonizar todas esas historias de las que hablas sin parar,
saber conducir mal
para estar en tu boca en forma de anécdota.
No te voy a enseñar jamás cómo se hace,
primero, porque es difícil explicar cómo querer tanto a alguien,
tan torpemente, con tanta vehemencia, con tanto ímpetu
y segundo, porque creo que jamás lo entenderías.

Creo que nadie lo entendería a menos que fuera capaz
de ponerse en situación:
Oye, sal a la calle, enamórate e intenta que todo vaya bien
cuando todo va mal.
Sería fácil entonces hacer que la gente lo entendiese:
Ah, sí, ya sé de lo que me hablas.

Aunque prefiero no hablarlo.
Estoy genial, te echo de menos pero mañana volverás.
Aun así me persigue ese miedo de no saber
si todo volverá a ser como siempre.
No quiero cansarme, ni enfadarme,
ni sentir que no estamos a la altura.

Es ese afán de protagonismo que me caracteriza.
No quiero ni pensar cómo sería mi vida
haciendo como si nada.
No creo que sea capaz, pero sé que lo soy
y eso es lo que más me molesta.

Por ahora todo bien.
Aunque hayas cambiado un poco,
porque tu pelo está más largo,
tu habitación un poco más recogida,
tu ropa es más nueva.
Aunque no te aguantes a ti misma,
a los agobios,
a los noséquéhacer y por eso no hago nada.

Me niego muchas veces a que las cosas que puedo seguir manteniendo
iguales en mi vida cambien,
pero tú vas a volar demasiado alto
y creo que eso me va a gustar a la larga.
Verte tan arriba, sonriendo y siendo feliz.
Esa será mi felicidad.

Por mucho que me sienta como una mierda.
Sé que has conseguido cambiarme por completo
y lo mejor de todo es que
yo estoy viendo cómo lo haces tú.

Por eso de que ya no digo tonterías,
ni hay cosas mejores que mirar cuando te estoy hablando
de cosas importantes.
Porque te dije que volvieras a ser la de siempre
y lo has hecho.

Gracias.

.Tienes el mundo en la palma de la mano y la poesía en los pulmones.