miércoles, 2 de junio de 2010

No sé cómo será pero somos.



Explicamos qué era lo que pasaba
y qué iba a suceder
y nos encontramos en medio de una playa besándonos
como la última vez.

Intentamos tomar la mejor decisión
y acabamos ofreciéndonos en cuerpo y alma
porque las cosas más difíciles son las que se sienten.
Pensar al fin y al cabo está sobrevalorado.

Y tengo miedo y siento como si esto no hiciera más que empezar.
Esa sensación de no saber lo que va a pasar
pero querer que pase sí o sí.
Esto de sentir que nos acabamos de encontrar.
El quererte, joder.

Y buscamos la receta
pero nos faltaba el mejor ingrediente.
Nos estábamos perdiendo
entre tantas cosas
y ahora floto en tu ombligo
pensando azul
viéndolo amarillo,
sintiendo en verde y tus pelos de nuevo
entre mi ropa.

Y no quiero que cambie todo esto.
No quiero tener que sentirme mal
con este tiempo.
Y no quiero que blablabla…

Porque las cosas que te cambian la vida
deben permanecer siempre en ella.
Y tú lo has cambiado todo
y ahora no me da la gana de desplanearme.

Nos ofrecimos lo que teníamos
sin darnos cuenta
de que lo mejor de la mermelada
es tener que raspar el bote.

Y descubrir el premio.
Tal cual, al natural.

Y quizás fueran más fuertes los recuerdos
que la razón
y quizás seamos capaces de volver a hacerlos realidad.
Y quizás

nadie sepa
que coño es lo que se siente
cuando me abrazas porque hay un mosquito que no me deja dormir
y me dices bebé pequeñito
y me haces ser tan grande
entre unos brazos tan chiquitos.

Y te pinto. Oye, que guapa, joder!

1 comentario:

Ayo dijo...

"y ahora floto en tu ombligo
pensando azul
viéndolo amarillo,
sintiendo en verde y tus pelos de nuevo
entre mi ropa."


awesome!

http://ayopiensaveces.wordpress.com/


.Tienes el mundo en la palma de la mano y la poesía en los pulmones.