miércoles, 28 de julio de 2010

Al mejor postor.

Vendemos el arte, si bueno y qué,
aquella noche en aquel parque será de quien lo lea
y nunca más nuestro.
Vendemos las palabras para caernos bien,
para no perdernos por banalidades,
nos vendemos y nos hacemos marionetas de gente
que es marioneta de otra gente
o peor,
de sí mismos.

Tenemos listas de reproducción secretas
para que nadie sepa
que la música que nos gusta
es la que en realidad no le gusta al resto.
Llevamos ropa que nos diferencia
de los animales
y
uniformados
vamos por ahí aparentando que somos grandes y geniales
mientras pensamos en nuestra insignificante existencia.
Creamos corazas encima de corazas y
es muy fácil romperlas
y es muy fácil decir
“joder, esto no me había pasado nunca”.

Y me da rabia que vendamos el amor
y paguemos por el amor de otros.

Vendemos aquella madrugada en la playa
y nos compramos coches nuevos
con el dibujo que pensé para ti
mientras te amaba.

Y me da asco pero
joder
yo también me vendería.

Solo que a cambio de otras cosas.

Otra tarde en el parque, por ejemplo,
u otro paisaje de saliva
por tu cuerpo.

Pero qué coño.
Necesito una moto nueva.
Te voy a vender.
Lo voy a vender todo.

lunes, 26 de julio de 2010

Códigos.



Todos los paisajes que no vi
están en ti.
Las canciones que no escuché
las haremos juntas
algún día
y el amor que nos sobraba
se lo están rifando en el mercado negro
toda esa gente que no sabía
lo que era sentirse cerca de verdad,
dentro para siempre.
Nunca lo estarán si eso es lo que buscan.

He estado contigo en millones de galaxias
más allá
de las que de verdad te dije
y aun así
aun me sobran fuerzas para perseguir
tus malos día
para que no vuelvan.

Hacerte volar a todos esos lugares
con los ojos cerrados,
apretando la almohada como descubriste
que se debía hacer.
En mi piel residen olores
que solo tú sabes hacer florecer.

El amor enfermizo
y el más cuerdo.
Te miré y te dije que haría cualquier cosa
por ti
y pensé que te ganaba
y fallé.
También soy como tú a veces.

Que cuál es el problema,
yo te diré cual es el problema,
incompatibilidad de sistemas.

Pero te quiero.
En el código universal de las personas,
en el código de los animales,
en el código de los objetos y plantas.
Te quiero de una manera superlativa
porque sé que soy capaz de odiarte de esa misma forma
y se que soy capaz de odiarme a mí misma
por ello también.

Es esa sensación de sentirme a salvo
aunque me estés jodiendo la vida.
De sentir que nos tenemos la una a la otra
y que nadie va a poder cambiar eso.

Y por eso me anticipo
y digo que
has sido genial.
Has sido un placer con todo lo que ello conlleva.
Has sido la mejor.
Ahora.

Ahora mismo, en este instante
te estoy queriendo
y este instante
no creo que nadie pueda cambiarlo.

domingo, 25 de julio de 2010

Mac vs Window


No sé si es que lo he comprendido o me he resignado
pero
quizás no se trate de quién quiera más a quién sino
de qué manera, cómo.
Y que tú me quieras a tu manera
no significa que sea menos buena que la mía
y
viceversa.
Sobre todo viceversa.

Que nos queremos por encima de todo lo que haya pasado.

Y eso supongo que es lo importante.

A lo demás, ya nos iremos acostumbrando con el tiempo.

jueves, 22 de julio de 2010

XXXVII

Hace tiempo que lo perfecto
se escurrió un domingo
por el sumidero
y desde entonces
he dejado de creer en Dios,
en la televisión
y en el amor,
pero a veces y solo a veces,
tu nombre me da escalofríos.

domingo, 18 de julio de 2010

Tienes un culazo.

Follas de puta madre.
Amo follar contigo.
Joder, y tanto que me gusta-s.

jueves, 15 de julio de 2010

Tú.

Haces de mi
lo mejor y lo peor.
Lo de dentro y lo de fuera
y
cuando no estás
a veces te siento cerca.

Sacas de mí
lo mejor y lo peor
y
quererte es estar en lo alto
y de un empujón


estás en todos lados.

miércoles, 14 de julio de 2010

St. Tomás.



Algo raro pasa cuando estás
y
cuando dejas de estar.

Un hueco.
Mis pupilas no tienen fronteras,
las cosas están patas arriba,
la playa me recuerda que nunca fuimos
y
probablemente nunca iremos
en condición
de
querernos.

Adelgazar a base de disgustos
y saciarme de ti hasta el final
cuando me dejas.
Esto tiene que acabar ya.

Venga,
joder,
di basta ya
y deja que me marche.
Contigo pero lejos, ya sabes.

Que está todo bien
pero hay cosas que no sé cómo se perdonan.
Supongo que me jode
que no quieras aprender
qué significa todo eso para mí.
Las locuras no tratan de aventuras
escapando de casa a las dos de la madrugada.

Las locuras tratan de hacer todo
por
nada.

(Solo por creer en algo)

Y esta habitación tiene una ventana muy pequeña
desde donde a veces me visitas
con dulces
y
amargos.
Esos sobre todo cuando te vuelves a ir.

Aquí en el manicomio
los horarios de visita
los sueles poner tú.

Aquí la enfermedad
sueles ser tú.
Alucinógena, sincronizándonos en sueños,
de verdad deseo
que algún día

tal como viniste
te vayas
o aparezcas del todo.

Algo pasa cuando estás
o
lo intentas.

Ya no te creo
y estoy pensando que quizás
eso sea lo que más pena me da.

Que si no te veo
no te creo.

sábado, 10 de julio de 2010

Entre tirones de camiseta y goles de Puyol.



He estado dando vueltas en los mismos círculos
durante años.
Buscando quién de verdad merecía a quién,
si fueron reales las pieles que conquisté
y si de verdad monté campamento o solo fui tormenta
en tierra de nadie.
Ir caminando desierto a través y encontrar de vez en cuando
algún oasis donde meter la cabeza.

Dando vueltas sobre la línea imaginaria de siempre,
tropezando en piedras homólogas.

Y anoche estabas a mi lado
dándome tirones de camiseta
para que saliera de todo el vicio del que me hablabas,
y aunque yo supiera que a ti te pasaba igual
también creí que te necesitaba allí
tirándome de la ropa
y diciéndome que si me tenías que pegar lo harías
aunque luego me pusieras el hielo en la cara
y
te lo agradecí.

Es ese sentimiento de no haber vivido eso nunca,
de esa manera no.
En un escalón, de un tropezón
me sacaste al cuadrilátero
porque la vida era luchar contra una misma primero,
o algo así.
Y me quisiste en ese momento,
después de tenerte miedo,
después de querer tirar por la borda
los puñetazos que me merezco
si no vuelvo a ser la de siempre.
Estabas allí y me gritabas con fuerza
porque
la amistad a veces es dolor y es rabia
y es sufrir.
Y a veces es ver un partido de fútbol juntas.

Sabes?, la vida es todo el rato lo mismo
y por experiencia sé que las cosas no suelen durar
todo lo que una imagina.
Pero mientras el tiempo pase,
todas las cosas tuyas y mías
seguirán estando ahí.
En tirones de camiseta y goles de Puyol.

Gente.

Hay gente que nace para querer a los más desfavorecidos
y gente
que quiere a otra gente que no los quiere a ellos.
O gente que dice que sí pero en realidad no saben lo que quieren y antes de no tener nada, prefieren tenerlo todo.

Hay gente que nace para querer y punto.
Y gente que parece que sí pero no. Nunca merecieron el más mínimo gesto de afecto.

Y ahora que no estaré, ¿en qué clase de persona te convertirás para engañarme?

Hay gente como yo
que cuando tiene hambre
come
y casi siempre
deja comer.

Y gente como tú que se me atraganta en el pezcuezo.
Voy a dejar de comer mierda.

viernes, 9 de julio de 2010

mierda.

Que mierda, me lo he vuelto a creer.
Qué estúpida...

jueves, 8 de julio de 2010

Adivina, adivinanza...




Como una liebre color avellana a otra liebre color avellana.

=)

lunes, 5 de julio de 2010

beso beso beso



No es que no me queden palabras,
es que te las has comido todas.
De mi boca a la tuya
solo hay un beso.

Beso beso beso.

=)

sábado, 3 de julio de 2010

Corazón.

Tú me quitabas el humo de las manos y yo me preguntaba si se me quedaría algo atrás. Revisé todos mis bolsillos, abrí mi mochila y me puse en camino.
No se me queda nada, vamos.
Espera…
¿Y esto?
Ah bueno, te lo presto.

Lo cogió y lo puso en la estantería de la entrada. Luego lo miro.
Le dije que se diera prisa o lo iba a dejar todo perdido.
Estábamos en el ascensor y a distancia los latidos echaron a perder todas sus paredes.
Ni violeta ni rosado ni turquesa.
Ahora es rojo sobre rojo
y sobre rojo,
anoche,
a falta de humo
abrías las piernas.

.Tienes el mundo en la palma de la mano y la poesía en los pulmones.