miércoles, 14 de julio de 2010

St. Tomás.



Algo raro pasa cuando estás
y
cuando dejas de estar.

Un hueco.
Mis pupilas no tienen fronteras,
las cosas están patas arriba,
la playa me recuerda que nunca fuimos
y
probablemente nunca iremos
en condición
de
querernos.

Adelgazar a base de disgustos
y saciarme de ti hasta el final
cuando me dejas.
Esto tiene que acabar ya.

Venga,
joder,
di basta ya
y deja que me marche.
Contigo pero lejos, ya sabes.

Que está todo bien
pero hay cosas que no sé cómo se perdonan.
Supongo que me jode
que no quieras aprender
qué significa todo eso para mí.
Las locuras no tratan de aventuras
escapando de casa a las dos de la madrugada.

Las locuras tratan de hacer todo
por
nada.

(Solo por creer en algo)

Y esta habitación tiene una ventana muy pequeña
desde donde a veces me visitas
con dulces
y
amargos.
Esos sobre todo cuando te vuelves a ir.

Aquí en el manicomio
los horarios de visita
los sueles poner tú.

Aquí la enfermedad
sueles ser tú.
Alucinógena, sincronizándonos en sueños,
de verdad deseo
que algún día

tal como viniste
te vayas
o aparezcas del todo.

Algo pasa cuando estás
o
lo intentas.

Ya no te creo
y estoy pensando que quizás
eso sea lo que más pena me da.

Que si no te veo
no te creo.

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.Tienes el mundo en la palma de la mano y la poesía en los pulmones.