jueves, 16 de septiembre de 2010

Entropía.


Al contrario que la naturaleza
tú y yo empleamos la energía
únicamente para desordenarnos.
Como si la relajación no nos sirviese de nada
y tendiésemos siempre a estropearnos,
que sí que es algo común en lo natural,
pero de lo que todos huimos
casi siempre.
Otros abren los brazos y dicen
“a mí esto qué me va a dar miedo,
a mí esto me la pela”
Aun así sigo creyendo que esos otros
se cagan de miedo en el momento antes de saltar
o
de montarse en una montaña rusa,
de esas tan grandes y tan peligrosas.

Demostrar esto es difícil porque aun no lo entiendo
muy bien,
aun así
hay palabras claves que me dan pistas
de por dónde van los tiros.
Nota mental: la pistola la tienes tú.
Es como si me imaginase algo
pensando que tú misma estás sincronizándote conmigo
y
ni en un bus ni en un avión,
tú y yo estamos en Hiroshima.

Tenemos todo en común.
El mismo lugar, las mismas partes,
el conjunto en general.
Homeostáticamente a cuánta más distancia
más nos da por gastar las energía
y ordenarnos.
Es ese tipo de tranquilidad perfecta
que es capaz de romperse con solo sonar el teléfono.

De todos modos,
dejando atrás todo ese rollo del desorden,
para empezar bien hay que ponernos límites
y
lo sabemos.

El caso es que a mí esto qué me va a dar miedo,
a mi esto me la pela
.

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.Tienes el mundo en la palma de la mano y la poesía en los pulmones.