martes, 5 de octubre de 2010

V y S.

Entonces aprender
y
darse cuenta
iban de la mano
y
nos seguíamos besando
hasta que nos sorprendimos sonriendo
boca con boca,
nariz contra nariz.

Instinto contra instinto.

1 comentario:

Humberto dijo...

Hola, entré a tu blog por casualidad, me pareció muy bueno y no quería salir sin decírtelo.
Aprovecho para invitarte a pasar por el mío que también es de literatura.
Un saludo cordial.
Humberto.

www.humbertodib.blogspot.com


.Tienes el mundo en la palma de la mano y la poesía en los pulmones.