domingo, 28 de noviembre de 2010

mal

Me desesperas tú y tu manera de embaucarme.
Tu insistencia, tus triquiñuelas con las que siempre consigues lo que te propones.
Me desesperan tus planes maestros, tus sentimientos, las cosas que siempre escondes.
Me desespera que saques todas las ganas ahora, todas las fuerzas ahora. Todo ahora.
Me sacan de quicio tus locuras, tus exigencias, tu forma de ser.
Me molesta que ahora el plan maestro no sea el que siempre soñaste y me molesta que hagas como si el nuevo plan fuese el mejor para las dos.
Y eso es lo que más me molesta, ver como te estás equivocando, porque aunque lo normal sea acostumbrarse, no deja de desesperarme.

Lo que más me molesta es no saber quien es la que cometerá el próximo error.
Si yo por dejarlo pasar
o si tú por cualquiera de las cosas a las que estés dispuesta a hacer.

Y no sé qué es lo que tengo que hacer
para que todas las cosas que queremos
se hagan realidad.
No sé si está en mi mano, en la tuya o en la de algún ente superior
pero me desquicia.

Tú y yo y este punto que parece no tener un buen final.

1 comentario:

papo dijo...

de eso se tratan las triquiñuelas: al final pasara eso que es tan secreto =)evel


.Tienes el mundo en la palma de la mano y la poesía en los pulmones.