sábado, 18 de diciembre de 2010

Diario de abordo#1

He cambiado el loro de la foto principal. Ahora parece un poco más loro y un poco menos “truño”.
No me cambio de pantalones hace por lo menos tres o cuatro días, eso sí, siempre me lavo los dientes después de comer.
Llevo toda la semana pensando que estaba aprobada en fisiología, cosa que sigo pensando, pero en el portal ull pone que tengo un mísero cuatro, lo cual, para alguien como yo, es una faena, ya que hasta que no lo solucione no dejaré de machacarme una y otra vez con esa historia.
Faltan, dentro de dos horas, siete días, una semana, para que venga Papo. Estas navidades pretendo que sean geniales, al menos, mejores que las anteriores, que se las pasó en Ceuta y yo me quedé aquí, Forever Alone.
Mi plan es hacer todo eso que siempre dijimos de hacer y nunca hicimos porque los animalitos del bosque son así, salvajes e indomables.
He gastado un poco del dinero que ahorraba para ella pero confío en la buena fe de mi abuela y de mi madre, que desde el viaje no le he pedido nada de dinero.
También es verdad que soy Ninja nivel experto en racanear a todo el mundo y aunque no me lo proponga siempre, algo gratis cae.
No estoy segura de si de verdad quiero ir a patinar sobre hielo, pero sé que le hace mucha ilusión y confío en que mis años de experiencia como patinadora callejera me ayuden a no quedar demasiado en ridículo delante de una profesional como lo es ella.
Sí bueno…
También he puesto un gadget de búsqueda en el blog y he borrado algunas cosas que me parecían obsoletas a estas alturas de la vida.
Me he puesto a pensar, ahora mismo, tampoco es que me lo curre demasiado, en que evitar pensar en algunas cosas es una especie de evitar arrepentirme de ciertas situaciones.
No sé. últimamente me he ganado la enemistad de algunas personas con las que antes me llevaba bien y en realidad, aun no entiendo muy bien por qué.
Bueno, algunas cosas sí, pero otras no y por eso me siento un poco triste cuando lo pienso… porque no son vitales para mi existencia, pero la hacían más amena. Quizás estuvieran en proceso de ser personas semi-importantes o algo así.

Por otro lado y como mecanismo de defensa, infantil y estúpido, y ni siquiera de defensa porque sé que al final me terminaré haciendo daño, hago como que no me importa y como que esas personas se lo pierden pero… yo nunca he sido así.
Yo soy más de hablar las cosas y arreglarnos con un abrazo.

Aunque visto lo visto… ya hasta dudo de ser como creía ser.
No. En realidad siempre he sabido por donde van mis tiros. No me preocupa.
Yendo a casa, en un semáforo de la Avenida Trinidad, pensé en que seguramente el tiempo lo arreglaría todo, cuando por aquel entonces Laura Real no me hablaba.
Y a día de hoy, cuando me calmo y pienso como las personas normales, también lo creo.
El tiempo lo pone todo en su sitio. Es un poco cómodo el pensamiento pero… si es lo que funciona qué le voy a hacer.

De todos modos estoy contenta porque por fin es navidad y aunque tenga que estudiar, cosa de la que estoy pasando bastante, llegan mis amigos a los que llevo, algunos desde septiembre, sin ver. Como hoy, por ejemplo, que vino Aldo y daremos una vueltilla lagunera.
La parte mala de las navidades es que, como todo el mundo, Julia se vuelve a casa, a pasar las navidades en Las Palmas y estaré todo este tiempo sin verla ni a ella ni a Perro-Gato-Freud.

Y nada. Dado que mi inspiración ha cerrado el grifo por ahora, espero, escribo algo así como una especie de diario de abordo. Porque aquí a pirata no me gana nadie.

Ala.

1 comentario:

papo dijo...

anita...no seas boba
dinosaurio...no te extingas
figuito...no seas bonito
profe de insectos...no seas sexy
papo...no tengas ganas de comer


la vie =)


.Tienes el mundo en la palma de la mano y la poesía en los pulmones.