lunes, 20 de diciembre de 2010

Maradona

Hay un perro durmiendo a mi lado, la tele encendida pero sin sonido, tenía razón cuando me dijo que le hacía compañía, como rellenando los vacíos.
Tengo sueño, pero por no romper la costumbre, me lo aguanto.
Antes escribí algo sobre la fe. Creo que cuando más se aprende menos se tiene y eso me da miedo. Es una especie de perder la esperanza a sabiendas de.
Es raro viniendo de mí, alguien que trata tanto con las palabras, el hecho de que esté tan hasta el cuello de términos que quiera abolir cualquier tipo de concepto. A estas alturas de la historia, creo tan poco en la humanidad que hasta asusta. Es todo cultura, contexto y biología y todo eso que estudio en clase y la magia y lo bonito que se ha de esperar de las cosas queda relegado a un segundo plano.
No me gusta esa parte del hacerse mayor.

Aun así... a pesar de tener una voz de fondo diciéndome que nada es para siempre nunca, me encanta el hecho de saber a ciencia cierta que eres para mí. Que por algún casual alguien quiso juntarnos y a pesar de lo que pudimos pensar, salió hasta bien y todo. Después de pasarlas putas y pensar que aunque quisiéramos esto iba a ser imposible.
Haber pasado por todo esto.
Quererlo todo, haciéndonos las valientes, a ver qué pasa.
Pasa, normalmente, por regla general, el tiempo, cosas que por un lado está bastante bien si eso significa tenerte cerca, y bastante mal porque abruma el hecho de estar ya a las puertas de las navidades. Y pensar que la noche anterior estábamos en agosto, en el sur, los chicos y yo emborrachándonos.

Todas esas cosas. Me encantaría que fueras la mujer de mi vida.
Ser una fantasma con estas cosas que te digo pero... creérmelas de verdad.
Superarme porque contigo todo va a más o nada.
¡Anda! Maradona en la tele. Señal.
Todas esas cosas que me recuerdan al dulce de leche, al mundial, a la goleada que le metieron a Argentina... Verte con una cerveza entre las manos y sentir cómo todo se iba a la mierda y aun así seguir pensando que... nada que ver... ni siquiera cuando tuve que odiarte a la fuerza. Ni siquiera ahí supe cómo deshacerte de tan dentro. Supongo que eso significa que estás en mí. Tal cual. Qué rollo.
Yo solo quería hablar de la conversación que tuve hoy en el época, sobre el amor que no es amor sino una palabra que ha impuesto la cultura y sobre el ser animales que piensan cosas y la cagan por ello pero luego te imagino allí conmigo, escucho alguna canción en la parte de atrás de un coche y hay brillos en los ojos que van más allá de la fe, de los conceptos y de su puta madre.

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.Tienes el mundo en la palma de la mano y la poesía en los pulmones.