jueves, 13 de enero de 2011

Desmontables.



Lo bonito de ser desmontables
es que
mientras tú vas dejando tus pelitos por mi vida
yo perfumo la tuya
con mi olor.

Tu letra y las cartas que nunca te escribí
van juntas de la mano.

Siento que ahora todo es posible.
Que ya no desplaneas,
desmontas.

Y estamos más juntas,
más lejos,
más sonrientes,
más huecas.
Más.

Lo bonito de ser desmontables
es que
a pesar de las caídas
tenemos todas las cosas de nuestra mente
en nuestro corazón
y
viceversa.

Nuestra boca en nuestros ojos,
nuestras manos en nuestra recuerdo.

Lo bonito es saber
que la verdad
no se desmonta
casi nunca
del todo.

2 comentarios:

ayopiensaveces dijo...

VIVAN LOS LEGOS :)

Holden dijo...

Buen poema. Me suena a Benedetti.

¡Saludos!


.Tienes el mundo en la palma de la mano y la poesía en los pulmones.