miércoles, 25 de mayo de 2011

Una como otra cualquiera.



Volver a ti es una manera como otra cualquiera
de irme sin mí.
De aquí o de allí
irme
sin
mí.

Inventar la manera de tocar
la piel que no existe.
El refugio de un abrazo
se convierte sin darme cuenta
en mirar hacia abajo
y entender
que haga frío o calor
nos vamos a faltar.
Fallar.

Inventar la manera de atravesar
pantallas.
Ey no llores,
estamos aquí.
Ey, estoy ahí
viéndote dormir.
Apagar, levantarse
y
desear inventar la manera
en la que
no desconsuele tanto
llorar sola.
Convertir todo ese dolor
en algo productivo.
Desde que encontré mi lugar
no quiero oír hablar de más entrepiernas.

Inventar una canción
que te haga sonrisas en la tripa
y
ver como me deslizo garganta abajo.
Mis dedos traspasan
videollamadas.
No entiendo cómo no te has dado cuenta
aun
de que llevo
todo este rato
acariciándote los labios.

Y un invento
que consiga ponernos de acuerdo.
Volviendo a mí
de una manera como otra cualquiera
cuando regreso de estar contigo.

De ese viaje que nunca he hecho
hasta este viaje en el que llevamos tanto tiempo
dando tumbos.

Y encontrarnos.

Al final de todo
tropezarnos
que es una manera como otra cualquiera
de hacer cortas las esperas.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hola Ana.Me veo en la necesidad de transmitirte lo maravillosos que me parecen tus poemas.Yo tambien creo en el amor y una historia tan bella como la que relatas merece un poco de fé
Gracias por compartirla


.Tienes el mundo en la palma de la mano y la poesía en los pulmones.