domingo, 31 de julio de 2011

dos de abril

¿Cómo hubiera sido todo si siguieras viva?
¿Te lo habría contado?

Me lo habrías contado.

domingo, 24 de julio de 2011

NS/NC

¿Si el ser humano busca ante todo satisfacer sus necesidades, evitando a toda costa el dolor y la desidia, por qué razón sigo yo aquí, empeñada en salvar algo que hace tiempo se esfumó?

miércoles, 20 de julio de 2011

El punto



Hay un punto en el que de tanto conocernos
empezamos a desconocernos
y ya no sé qué puedes ponerte
porque no sé que ropa llevas
y no sé proponerte un buen plan
porque ya no sé cuales son tus planes.

Y me gustaría escribir sobre cómo te queda tal vestido
o cómo es tu cara al despertar
o cómo de jugosos son tus besos
cuando besas.
Pero de tanto conocerte
ya no sé quién eres.

Entonces leo poemas de otros
y te traigo de vuelta.
Sigues estando en cada esquina de cada verso,
pero no en los míos.
En los míos hace tiempo que dejaste de estar.

He pensado que volverá a ser difícil
porque cada vez que lo intento
apareces en cualquier nimiedad.
Me entristezco,
como lágrimas
que volverán a ser lloradas.
Les tengo demasiado cariño,
como a ti,
supongo.

Hay un punto en el que de tanto amar
desarmas.
Odias y detestas
su voz por el teléfono,
su letra en cualquier papel,
los restos de las peleas de sus sueños
contra mi almohada.

Sin retorno,
no saber, como siempre
que esta situación se volverá a repetir
y mentalmente sentir el cansancio
con solo imaginarlo.

Repetir en voz baja lo que siento
la rabia fraguando tempestades
en mi garganta.
Siento que no te quiero.
Allí en tu balcón, fumando, pensé:
si tanta rabia me da por qué no me voy,
qué fuerza oscura me impide
recoger mis cosas y marcharme.

Por qué al cerrar tu puerta,
a mitad de pasillo,
en el ascensor
aun se me pasa por la cabeza
que volverás.

Con lágrimas en los ojos
y ganas entre las piernas.

Por qué sigo creyendo en ti
cuando ni siquiera se ya
si yo existo.

Y es entonces cuando
no escribes un punto esperando
poner otro justo después del primero.
Porque hay un punto en el que el final
es el final
y conocernos o no,
amarnos o no,
no tiene importancia.

lunes, 18 de julio de 2011

ballena.

Tengo miedo.
Habré escrito esta frase un millón de veces a lo largo de mi vida y probablemente todas esas veces sentía que era un miedo definitivo y doloroso, pero esta vez, el miedo del que hablo no tiene respuestas, no tiene una solución, ya, ahora. No.
Veo la tele, veo series de televisión, leo cosas sobre gente, oigo a gente hablar sobre otras personas, sobre sus relaciones y tengo miedo a que sigas estando en todas esas cosas a pesar de los pesares.
No quiero que cada característica tuya sea también la de mi actriz favorita de cualquier serie, ni quiero pensar por un momento que mi vida va a ser así siempre.
Creyendo que una chica como tú entró sin preguntar a cambiarlo todo de sitio y que con la misma se ha ido. Dejándolo todo desordenado, muy típico de una chica como tú.
Ni por un momento quiero pensar que nada será igual después de ti, aunque lo sepa.
Que nadie que venga después pueda compensar tanto dolor y tanto amor.
Nadie puede compensar tanto vacío. Es físicamente imposible a no ser que me enamore de una ballena.
Y lo peor de todo es que me cuesta creer, que de una ballena o de quien sea, yo pueda volver a enamorarme así.
Hasta el punto de rozar lo patológico.
Hasta el punto de creer una y otra vez en que hay personas que te cambian por dentro.
Se clavan justo en la parte del cerebro que creemos que controlamos y ya nada volverá a ser lo mismo.
Olvídate de que existes, porque ahora la vida sólo tendrá sentido si ella te lo dice.
Y eso me parece una mierda, a mí y a las ochentamil horas que empleo al día en ver anatomía de Grey.

Pero tengo claro algo que hace un tiempo no podría haberlo dicho con total seguridad.
Esto no es amor.

Lo dije hace tiempo y lo digo ahora mismo, no creo que un heroinómano ame a la heroína. No creo que nadie en su sano juicio pueda querer a alguien que aunque no sea su intención, no le haga bien para nada.

Y ya no me acuerdo de las personas que éramos cuando éramos de verdad.
Incluso me cuesta recordarlo estando a tu lado en la cama preguntándote si recuerdas todas aquellas anécdotas de las que, como si me hubiera quitado las gafas, ya no veo los rostros de sus protagonistas.

Y no. No eres todas esas chicas que salen en la tele hablando de amor.
Por no ser, ya no eres ni la chica que conocí aquella vez en aquel sitio al que ya no te dan ganas de ir.

martes, 12 de julio de 2011

Fantasma de sábanas

Tengo miedo de que no seas para siempre
de que seas como el resto
de que no seas para mí.

Me protejo entre tiempos muertos
sonrisas y lágrimas
y un círculo vicioso al que a más de uno
marearía.

Miedo de sentirme atrapada
de no controlar el lugar ni el momento
y aun así
ser todo fruto de mi pensamiento.

¿Qué será de mí
después
de
ti?

Por qué no tener la respuesta antes de empezar.
Porque no sería divertido.
Ni dolería.
Ni creeríamos ver el futuro
de la mano
de quien nos deja en silencio
durante meses
incluso años.

Mi problema siempre fue
creerte mía
sentirte mía.
Tú problema fue serlo,
resbalando cada noche entre mis dedos.

Ahora que lo pienso
ya no hay nada de ti
que me haga mejor persona.
No hay nada de mí
que merezca la pena destacar
porque ya no existo.

Y estaba aquí leyendo,
los restos de mi existencia
llevan nombre de mujer.
Sin embargo, sin existir
estar contigo es de las mejores
cosas que he conseguido.
Sin embargo
ya no estoy contigo
y como un fantasma
siento que aun existo.

Perteneciente a esa rama de espíritus
que deambula por ahí
metidos en una sábana.

Tengo miedo a que no seas para siempre
de que seas como el resto
de que no seas para mí,
por muchas razones
pero sobre todo
porque los años que me queden por vivir como un fantasma
los tengo que hacer
solo
con tus sábanas.

jueves, 7 de julio de 2011

***

...Y de vuelta a la rabia.

martes, 5 de julio de 2011

***

Muchas veces me das rabia.
Muchas veces eres la espuma que se forma en mi boca de tanta rabia.
Las bolas de fuego de mi estómago, las ganas de golpear cosas, la fuerza con la que golpeo las cosas, la fuerza que empleo mentalmente para no hacerlo. Imaginármelo.
De la rabia que me das consigues que hasta yo misma me de rabia.

Y duras en mí lo mismo que un huracán.

Luego te amo.

sábado, 2 de julio de 2011

gente tonta



Definitivamente, no entiendo el tumblr.

.Tienes el mundo en la palma de la mano y la poesía en los pulmones.