miércoles, 17 de agosto de 2011

darse cuenta

Pasa algo extraño cuando la costumbre te vuelve dependiente de ciertas cosas
y como
el dejarlas a un lado
te vacían
y te llenan al mismo tiempo.

Es extraña la sensación del desarraigo.
Del entender que esta tierra ya no me pertenece ni es mi hogar
y saber
que he de volver a casa.
A mi casa de verdad, a esa sensación de saber dónde están las cosas en todo momento, porque he sido yo quien las ha puesto ahí.

No quería escribir nada de esto
solo que al empezar se me ha olvidado a lo que venía.
Era algo así como que ya ni siquiera me molesta el haberte perdido
pero es extraña esta sensación de darse cuenta
cuánto tiempo atrás llevaba con las manos vacías.
De ti, por supuesto.

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.Tienes el mundo en la palma de la mano y la poesía en los pulmones.