viernes, 18 de noviembre de 2011

Ensoñaciones V

Era un sitio extraño, como de juguete y estábamos por ahí y nos evitábamos como de costumbre.
Pasaron un montón de cosas, aventuras y eso y luego yo estaba sentada, apartada de todos, liándome un cigarro al lado de una estructura cilíndrica y aparecía. Venía con cara de "voy a hablarte, aunque nos evitemos"
y sin decir nada yo la entendí. Sé que hablamos pero no recuerdo qué. Un "ya..." quizás.
También recuerdo que acababa inesperadamente en su cuello.
El caso es que volvíamos con la multitud, esta vez sin evitarnos y había una especie de complicidad que supongo que anhelo. Empezamos a pelearnos o a hacernos cosquillas (¿?) y entre todo su pelo acabé muy cerca de su cara. Le mordí el cuello, para fastidiar, como siempre, y luego nos miramos, y la besé.
Inmediatamente después, desperté.
Esta vez con un anhelo aun más doloroso que el que pude sentir en el sueño.

.Tienes el mundo en la palma de la mano y la poesía en los pulmones.