martes, 29 de noviembre de 2011

un símil

Apaga los cigarros concienzudamente.
Da la última calada al cigarro, expulsa el humo, yo la miro, claro, y luego lo apaga, espachurrando la colilla en el cenicero hasta que no queda rastro de humo. Solo cenizas.

Cuando besa es más o menos igual.

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.Tienes el mundo en la palma de la mano y la poesía en los pulmones.