martes, 24 de enero de 2012

Lo primero y lo segundo van de la mano.

Fumo para no tranquilizarme.
Hace tanto frío dentro como fuera
pero
el calor de lo invernal me acompaña.
Lo primero siempre, siempre,
aunque sea cansado pensar en ti.
No puedo concentrarme.
Lo bueno de liarte tus propios cigarros
es que siempre sabrás a qué sabe tu habilidad,
tu concentración y tu destreza.
¿A qué sabe?
Nunca tuve un plan.
Era solo una mentira para que esperases algo más,
pero improvisar se me da de puta madre.
Es el momento de pelearse,
tengo entrañas dentro queriendo salir desde hace meses.
No es que estén locas, hijo mío, es que no saben lo que hacen.
Pasa cuando te vuelves experto
en volver loco a los demás.
Que todo se pega.
No es que estén locas.
Son solo el remate a toda una noche de conjeturas.
Pero, sabes bien, tú, es decir, yo
que
con el paso de los días cualquier cosa afloja.
No hay mal que dure cien años
pero la soledad es perenne. 
Por eso no deja rastro más que lo segundo
que nunca, nunca pero siempre, siempre 
es lo que apetece.
Y amanece
de la misma manera todas las veces,
el mismo mecanismo,
el sol aparece, las nubes son acuarelas
y yo sigo durmiéndote a fuerza de esperas.
Un cenicero es solo un cementerio
de lo minutos que dejaste pasar.
Te recojo a las siete, 
cenamos, bailamos, follamos,
lo que tú quieras, mi amor,
pero déjame dormir al mismo tiempo
que el mecanismo hace "click".
Amanece.
Y créeme que eso siempre es poco.
Tú te vas y yo me quedo como pensando 
en que debí estar allí para cuando entendieses 
que el cansancio no es malo.
Es solo una forma más de aburrirnos
del estar despiertos.
Una manera de echar de menos
la forma en la que me parece que todo es incómodo,
hasta que vuelvo a casa y creo que lo podía haber hecho mejor
pero nunca de otro modo.
Soy especialista, por si no lo sabías,
en no cansarme nunca de las cosas.
Solo hago como que me voy olvidando,
aparecen pájaros, amanece pero con otro encanto.
Nunca tengo sueño cuando llego a la cama
y te invento.
Un plan se tiene, por si no lo sabías,
cuando se quiere conseguir algo.
Nunca tengo sueño cuando todo el mundo está cansado
y averiguar cómo me las apaño mientras el mundo duerme
es mi plan
hasta que se diga lo contrario.

¿Amanecerá el día
en el que de pronto yo tenga un plan
y tu cansancio sea el mío?

Sí, seguro que sí.
*click*

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.Tienes el mundo en la palma de la mano y la poesía en los pulmones.