martes, 28 de febrero de 2012

Filosofías baratas I

No es difícil ser feliz si te lo propones bien
y sabes trazar un buen plan para ello.

Hay quien tarda toda una vida en conseguirlo. Hay quien tarda toda una vida y para cuando ya lo ha terminado se queda sin tiempo para llevarlo a cabo.
Hay quien lo encuentra un buen día, mirando por la ventana.
Y no consiste en dejar de fumar, ni en llevar una vida saludable.
Ni siquiera consiste en hacer lo que se supone que nos proporcionará bienestar.
La felicidad consiste en un papel arrugado con algo escrito dentro, en un mensaje de móvil, en encontrar el último trozo de brownie de mamá en el horno.
No es difícil si llegas a entender que no es algo que se pueda mantener en el tiempo. Ni recordar luego.
Por lo general la gente sabe esto último.
Pero ser feliz y aunque parezca mentira y aunque cueste, incluso, un poco más, es para casi siempre.

Es decir. Nacemos felices. Y todo el tiempo estamos felices. La tristeza es lo temporal.
Al contrario de lo que se suele pensar, no es la felicidad lo que aparece y desaparece.
Y sabiendo esto, no es difícil ser feliz, si te lo propones bien
y trazas el mejor plan que se te pueda ocurrir.

De eso se trata. De conseguir que la tristeza aparezca lo menos posible en tu vida
y en el momento en el que lo haga
saber llevarla de la mejor manera posible.
Siendo tal y como hemos sido desde que nacimos.
Felices.

[¿?]

1 comentario:

Bubo dijo...

http://youtu.be/hNUwN9fX-9s


.Tienes el mundo en la palma de la mano y la poesía en los pulmones.