jueves, 15 de marzo de 2012

Las brujas del Retiro

La sensación muchas veces es de asfixia.
No algo muy severo, sino más bien,
una falta leve de oxígeno.
Como si supiera todo lo que puedo abarcar
y a lo que me limito realmente.
Como cuando te sientas en un sillón
esperando quedarte dormida al instante
y descubres que es de esos sillones 
incomodísimos.
Es imposible encontrar tu lugar
en ellos.
Y esa es la sensación muchas veces.

Y ahora necesito que llueva
y tenerte a mi lado
y mojarnos.

Respirar la humedad 
y saber con toda certeza
que estoy abarcando más allá de mis límites
y tú lo estás viendo.
Aunque no me haga falta que llueva
ni que estés a mi lado
ni respirar.

Es así todo últimamente.
He olvidado cómo se trazaban planes
pero
te voy a llevar a ver las estrellas.
Te lo dejo escrito por aquí 
para que vayas preparando las mantas,
yo intentaré inventarme 
la mejor manera para mantenernos con vida
mientras te explico
lo mal que se me dan estas cosas.
Lo desentrenada que ando.

Como cuando tengo que leer en público.
Así es esto contigo.

Pídeme que te lea algo algún día.
Lo haré mal aun habiéndomelo preparado.
Dirás que leo rápido, 
que no vocalizo,
que me tiemblan las manos.
Y no sabrás muy bien qué es lo que te he leído,
si las cosas que se me ocurren cuando vuelvo a casa
a por más provisiones
o
el futuro.

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.Tienes el mundo en la palma de la mano y la poesía en los pulmones.