miércoles, 7 de marzo de 2012

Madrid'12

Ese tipo de felicidad dolorosa
clavada entre comisura y comisura de la boca
que no te deja a penas
pensar.
Que ¿qué es lo que nos pasa?
Una sonrisa terrible es lo que nos pasa.
Y a ambos lados estamos tú y yo.

A ese tipo de sonrisas
es a las que temo yo.
No cuatro palabras mal escogidas. No.
Que me mires así
sin un lugar donde esconderme
aun.
Eso sí que da miedo.
Cualquiera aguanta semejante bombardeo de pupilas
sonrientes.

Y es ilógico
porque me estuviste preparando para ello
en muchas ocasiones.
Aun así, no me he olvidado de llevarte encima
siempre que duermes en la cama equivocada.

Lo correcto sería,
por tu parte,
dejarme verte despertar,
sobre las diez de la mañana,
de un domingo cualquiera,
y contigo,
esa dolorosa felicidad
entre comisura y comisura de la boca.

1 comentario:

Bubo dijo...

A mi me da que eso tiene pinta de conato de felicidad y no me extraña. ¡Acojonan que te cagas!


.Tienes el mundo en la palma de la mano y la poesía en los pulmones.