sábado, 7 de abril de 2012

Nada de esto ha sido un sueño

He soñado que te escondías. Entre la gente, porque había mucha gente. Me mirabas esperando encontrarte conmigo, como si yo no supiera que estabas allí, escondiéndote. Me mirabas esperando de mis ojos la explosión que te merecías. Yo sentía que cada vez me enfadaba más. Caminaba por la calle queriendo toparme contigo, encontrándote entre toda la gente, pero al mismo tiempo, deseaba seguir mi camino sin ninguna incidencia. Como si mis ojos no pudieran soportar una explosión de esas dimensiones. Como si no se acordasen de ti.
He soñado que caminaba con las manos en los bolsillos. La gente, toda aquella gente que hacía bulto, se acumulaba en las aceras y no me dejaban seguir hacia adelante. Miraba al cielo como si de pronto aquella oscuridad te fuera a traer de vuelta. Pensé algo sobre la miopía.
Y te vi. Cada calle era una probabilidad más de encontrarte. Sorprenderte en mitad de lo que estuvieras haciendo. Pero no quería.
En realidad, no quería verte, ni encontrarte, ni pensar si quiera que pudieras estar allí. Justo bajo el mismo cielo que de vez en cuando pisoteaba con mis ojos. Pero allí estabas. Escondida entre la gente, porque por suerte para ti, había mucha gente.
Soñé que me enfadaba tanto el verte que quise despertarme y para cuando me vine a dar cuenta estaba soñando que escribía algo que empezaba diciendo "He soñado que te escondías."


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.Tienes el mundo en la palma de la mano y la poesía en los pulmones.