martes, 1 de mayo de 2012

Nunca hablamos del peor de los desastres.




Hay restos de mí en mí.
Siempre hay primeras veces 
que en realidad no son primeras
pero que recordarás durante toda tu vida.
Durante toda tu ínfima vida.
Así es cómo quiero recordarme
cuando los restos de los demás
devoren lo poco que quede de quien soy
hoy en día.

Quiero decir,
no es malo vivir,
ni besar,
ni enamorarse.
Pero cada uno de esos verbos
roban la esencia que nos define.
En mi opinión.
Pero es como un flash. 
Como robar, ancestralmente, un alma.
Es decir, 
una no "es" enamorada, 
sino que "está" enamorada,
de la misma manera que no vives
un beso eternamente. 
Un beso, como enamorarse, solo dura un instante.
Precisamente, justo ese momento
en el que
te olvidas de contar pulsaciones
y besas
y vives
y te das cuenta que
la forma en la que tienen algunas personas
de robarte el alma
no está del todo mal.

No es una auténtica pérdida
de identidad
pero te encariñas
con el yo actual,
con la suma de partes que nunca creíste
poder salvar.
Estabas bajo los escombros de ti misma,
es imposible calcular el alcance de ciertos daños
como tampoco es buena idea
ponerse a pensar
cuándo volverá a suceder.
Ese momento en el que la tierra tiembla
y pides a tus piernas correr
pero ellas quieren ver tu alma en el fondo de un flash,
en mitad de un beso,
palpitando verbos
que al final de todo
acabarán formando parte
de los restos de ti
que hay en ti.

Y te querrás.
Te querrás a su lado casi siempre.
Intentando recordar quién eras
antes de que todas esas catástrofes
te hicieran ser quien eres.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Te has fijado que las mariposas solo viven dos días y que les da tiempo a hacer muchas cosas?
Nacen,se reproducen, comen polen... ¡Y viven solo dos días!

[MariposasBlancas]

Anónimo dijo...

Tienes razón. Además en esos dos dias, también se enamoran.

Ana! dijo...

Justo antes de decidir reproducirse, entre mordisco y mordisco al polen =)


.Tienes el mundo en la palma de la mano y la poesía en los pulmones.