sábado, 23 de junio de 2012

Algo aproximado.


Es sencillo.
Te quiero escribir.
No es algo que me cueste demasiado. Lo llevo haciendo desde que te conocí.
Pero hoy me veo incapaz. No es que no me salga nada.
Escribir, escribo, pero...
No hay nada, ahora mismo, que pueda escribir,
que esté a tu altura.
Allí arriba no se puede escalar solo con letras.
Y no puedo describir el color de tus labios
cuando cierras los ojos
y no puedo describir el color de tu piel cansada
cuando caes rendida a mi lado.
Quizás no se me dé demasiado bien esto
y por eso no puedo llegar hasta ti
describiendo cómo te ven mis ojos
cuando estás lejos, y no me miras
y hablas con otras personas,
pero una aproximación podría ser:
sonrisa.
Y lo sé, esto es lo típico,
cualquiera podría fijarse en tu pelo,
en tu forma de andar
o en cómo te comes las uñas.
Cualquiera podría fijarse en la manera
que tienes de escribir muy rápido en el móvil,
o en la forma de tus cejas
o en tus piernas cuando usas vestidos.
Porque me gusta que uses vestidos, y faldas
y vaqueros rotos.
Es que podría decir todas las razones
por las que me gustas.
Todas esas razones por las que me veo incapaz,
hoy,
de escribirte.
No puedo llegar a ti aunque quisiera.
Una aproximación a todo esto
podría ser:
felicidad.

Una especie de burbuja cósmica,
sideral, retorcida, cíclica, flotando en el aire sin dejarse tocar
por nada/nadie.

Después de estar contigo
lo único que quiero es escribir
aunque no me salga,
aunque no sea suficiente,
aunque no sea lo mejor.
Quiero escribir y escribir y
reventar las paredes con todas estas palabras.

Y cualquiera podría ponerse nervioso
mirándote de cerca, muy seriamente
y sentir que es tan intenso, tan insoportable.
Cualquiera elegiría una parcela de pecas de tus hombros
como el lugar donde uno descansaría
si estuviese completamente exhausto,
y elegiría el diente que, sin duda, hace de tu sonrisa
eso de lo que no te puedes deshacer
muy fácilmente.
Y cualquiera te escribiría algo muchísimo mejor,
explicándote, razón a razón
porque una palabra aproximada a lo que se siente
podría ser:
locura.
Pero no estoy loca.
De hecho, nunca he estado tan cuerda en mi vida.
Pero es algo así como... ver algo muy bonito.
Y si has pensado, ahora mismo, lo mismo que yo,
no me hacen falta ninguna de estas letras.
No puedo hacer nada para escalar hasta ti.
Una no puede escalarse a sí misma.
Lo que, en una aproximación puede significar:
demasiado tarde, ya estás en mí.

1 comentario:

Bubo dijo...

¡Joder! Para no tener letras... ¿Has comprado un autodefinido y has empezado a juntarlas todas?

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.Tienes el mundo en la palma de la mano y la poesía en los pulmones.