jueves, 21 de junio de 2012

Transporte público.



19.6.12

Diferente. Mejor. Algo cambia. Te quiero. Todo se va a la mierda. Las cosas que nunca te pude decir. El pasado corre más rápido. Echar de menos. Esnifar nostalgias. No te conozco de nada y tampoco te quiero follar. La mente ajena. Teorías mentales. El transporte público. Unas cuantas herramientas útiles. La destreza y/o habilidad de decir, por fin, no. Y lo mismo con aceptar el no. Hacerlo nuestro. La sordera musical. Entiéndase como se quiera entender. Bombas nucleares en el pecho. Follar desnudas y despacio. Follar. Siguiente parada. Me bajo. Fin.

                                                                                                                     
-De camino a casa en la 017 "the authentic"-

Hoy

Puedes pensar varias cosas. La carretera de la Esperanza. No es el título de un libro de autoayuda. De verdad. La carretera de la Esperanza como el escenario de nuestras reflexiones. Puedes, también, si quieres, pararte un rato por fuera de casa. El lugar es lo de menos. A ti te pasa esto y esto. Eso pienso. Voy a pensar que no termino de ser lo suficientemente hermética. Claro que faltan cosas. Y sobran. Sobrar, sobra el espacio, para empezar. Sobrar, sobra lo de siempre. Los rituales, tiempo muerto, estoy fuera de juego. Y no hablo de fútbol. Tú a mí me inspiras. Tú a mí me mí conmigo todo. Pobre de mi que me faltan agallas. Pobre, pobre, pobre. Pero yo también estuve cuando firmé estar de acuerdo. Estoy bien. Diferente, mejor. Algo cambia. Eso pasa. Y si algo cambiase, seguramente le echaríamos la culpa a no habernos pensado mejor las cosas, a que la gente es muy perra, que tenemos mal de ojo. Seguramente no seremos capaces de aguantar el tirón sin decir alguna de esas estúpidas frases que alivian y nos permiten disfrutar libremente de nuestra flojera emocional. Por eso no lloro. Por eso no lloro. Por eso no voy a permitirme el lujo de verme flojear dentro de mí, sujetando mis entrañas como si fuese un conejo recién destripado.
Y sí. Yo lo he visto. Yo he vivido todo eso. Era el ritual. Uno de tantos. Mi vida gira en torno a secuencias de rituales. El festival de los fuegos artificiales. Ya no podré no pensar en "eso".
Es como cuando veo ciertos tipos de coches. Esa sensación de, aun sabiendo la imposibilidad, retorcer el estómago en un "por si acaso, no vaya a ser que..." Y de la muerte solo reviven los que siguen retorciendo ciertos estómagos.
Por eso es difícil. Como un miembro fantasma. Y no es el título de una película de terror. Sentir ese dolor, esa ausencia.
Puedes pensar varias cosas. Ahora es el momento.
Si has sonreído es que lo entiendes. Sin no has sonreído, es que también lo has entendido.


-1:17 am. En casa. Y dentro de muy poco, en la cama-

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.Tienes el mundo en la palma de la mano y la poesía en los pulmones.