sábado, 28 de julio de 2012

Algoque: blancos

Algo que te haga desaparecer. Algo como un flash, un recuerdo, un blanco.
Algo que te haga viajar. Tú ya no estás aquí. 
No saber si es pudor o vergüenza.
Piensas durante un rato qué puede ser eso. Todo ese tiempo ya te has ido y no existes, y por eso hablarte está de más.
Está bien. Siempre me pasa.
Es divertido sacudir la cabeza y volver al mundo y descubrir
que la ausencia de color como tal puede dar vergüenza, pudor, pero también hacerte sonreír. 

viernes, 20 de julio de 2012

Algo por lo que salir del país.



¿Las razones?, fácil.

Porque es difícil.
Porque nunca terminas de creértelo del todo.
Porque es casi imposible de convencer.
Porque es inteligente.
Porque es libre.
Porque no es libre.
Porque es especial.
Porque es única.
Porque nunca la he querido para mí.
Porque a veces creo que nos parecemos demasiado.
Porque no nos parecemos en nada.
Porque da miedo y vértigo.
Porque parar frente al precipicio solo fue una forma de pensárselo.
Porque siempre acierto.
Porque es diferente.
Porque soy mejor.
Porque hemos cambiado.
Porque me gustan sus piernas.
Porque a ella no.
Porque me lee.
Porque puedo escribir.
Porque nunca estaré del todo segura.
Porque eso me gusta.
Porque me gusta.
Porque existe el mismo número de razones para opinar todo lo contrario.

Y sin embargo, he decidido esto.

Y creo que parte de ello, de que sea tan fácil, se debe a una sola razón:

Porque me hace feliz.

jueves, 19 de julio de 2012

***

No me leas más.

lunes, 16 de julio de 2012

Esto nunca será conducción temeraria.



Un solo pensamiento puede
matar al resto.
Esto es lo que yo pienso. Allí atrás, encaramada,
sujeta, agarrada con fuerza a mí
pensaré la de semáforos en rojo que una debe saltarse
sin querer
para explotar,
comprender,
agarrarse con más fuerza aun.

Allí atrás deberás contarme las cosas
muy, muy alto.
No es fácil escuchar las cosas
desde aquí. Así.
Por eso me gritarás cualquier cosa que se te ocurra,
de esas que no me interesan
en
absoluto,
de esas que no importan,
de esas.
Es preciso encontrar siempre buenas respuestas.
Para ello se debe mantener la boca cerrada
más de lo que una persona pudiera aguantar.
Se trata de disciplina, entrenamiento,
experiencia.
Se trata de matar con un solo pensamiento,
al resto.

Puedes hartarte de ti misma,
de tu modus operandi,
de la forma en la que las cosas suceden
una
y
otra
vez.
Puedes esperar a llenarte de porquería.
Puedes asfixiarte de toda esa porquería.
Saltarse un semáforo en rojo,
callarte la boca,
sonreír.

Un solo cuerpo.
Esto es lo que pienso yo.
Puede que no haya mucho más allá
de la costumbre.
Los huecos y las ausencias
cada vez se rellenan con más facilidad
de palabras, pensamientos.
El autoconvencimiento nos procura tranquilidad.
Dicen "admítelo de una vez"
dicen "por mucho que digas que no, sabes que sí".
Bien. 
Llega el momento de callarse para siempre.
Pienso que no lo sé. 
Pienso que la duda me calma.
Pienso que de esta manera cualquier tipo de 
dolor
deja de existir.

Un solo cuerpo. 
Encaramada, sujeta, agarrada a mí
me temo
que ni por esas
voy a saber cómo,
ya no salvarte a ti,
sino
mí.

Un pensamiento sería
¿Va a ser siempre así?
Me gusta.
Otro sería
¿Por qué me gusta así?
Y es entonces cuando el cuerpo y yo
nos saltamos un sólo semáforo en rojo
sin darnos cuenta,
mientras tienes que gritar mucho
cosas que me dan igual,
cosas que no me importan,
cosas que no son
las que quiero oír.

Lo que pasa contigo es que
el resto de pensamientos
puede matar a solo uno.
El único que me importa.
Esto es lo que yo pienso.

Más o menos.

miércoles, 11 de julio de 2012

Yo siempre digo qué plan.


He descubierto de dónde salen todas esas palomillas que revolotean siempre en la entrada de mi habitación.
Había un nido de esos insectos asquerosos dentro de un papel, en el armario donde guardo algunas cosas muy importantes.
Llámalo señal, llámalo casualidad.
Seguirán viniendo y seguirán viviendo ahí, junto a todas esas cosas. Mis cosas. Nuestras cosas. Las cosas.
Hay varias opciones.
Puedo matarlas a todas. Dejar de creer en razones universales, señales divinas. Puedo matarlas y sentirme mal por ello. Puedo dejarlas vivir, hacerlas parte de mí. Compartir mi espacio, este espacio, lo que no significa que pueda comprenderlas. Es muy difícil matar algo que está por todos lados.
Ahora mismo, si tú fueras todas esas palomillas, querría que ocupases este espacio. Lo que deba o no deba hacer da un poco igual. El caso es que no te comprendería, ni querría aunque me sentase tres horas cada tarde a estudiarte. Hay cosas que por alguna razón no necesitan ser explicadas.
Solo es necesario tener un poco de paciencia.
Matar de vez en cuando alguna de esas palomillas.
Y su rastro días enteros en alguna de mis paredes, en el espejo, en el escritorio.

Y se entiende por rastro, también, huellas, recuerdos, estelas, ese polvo asqueroso que se te queda entre los dedos si se te ocurre tirar con la mano sus cadáveres a la papelera.

Yo digo qué plan. Digo qué plan a las palomillas de mi habitación. Digo qué plan a la gata que no para de molestarme mientras estudio. Digo qué plan siempre.
¿Qué plan, palomillas? eso da igual. Ellas van a seguir procreando. Víctimas del instinto. Son insectos.
Lo complicado es preguntarse a una misma, y ahora, qué plan.

Y recordar... que el plan era que no había plan y que ese, al fin y al cabo, era el plan.

lunes, 9 de julio de 2012

Rawrrrggg

Porque cuando bostezo me imagino que soy un león.
Soy un león.
Porque cuando me estiro creo firmemente que creceré un par de centímetros.
Crezco un par de centímetros.
Porque ser un gato me impide preocuparme.
No me preocupo.
Y entre las tripas de mi madre, nazco cada vez que despierto.
A veces se me pasa. Es importante creerse una sonrisa
y
serlo.

Pero lo mejor del día es bostezar
y convertirme en un león
y que nadie se entere
y que nadie se de cuenta
del peligro que corren.

Un león solo bosteza por sueño
y por
hambre.

domingo, 8 de julio de 2012

Esto es.


Desaparecer consiste en
dejar de estar.
Da igual que tu cuerpo aparezca,
da igual que tus manos consigan agarrarme.
Desaparecer consiste en
dejar de estar presente,
crear un falso recuerdo,
no existir para el resto.
El olvido, la desidia,
la mierda.
Todo eso se olvida con una sola mirada.
Chispas, arde, fuego.
Todo se va a la mierda.

No puedes creer que echas de menos
algo.
No puedes creer que quieres algo.
No puedes tener nada propio.

Lo mismo son imaginaciones tuyas,
lo mismo es el alcohol,
lo mismo es todo para quedar bien.
El caso es que yo estoy aquí.
Borracha, pensando.
Yo también quiero lo mismo.

Eres difícil, complicada, obtusa.
Puedes decir de la vida,
las cosas,
el tiempo,
las noches.

viernes, 6 de julio de 2012

Gatos callejeros.

Pone Escribiendo...
Entonces yo espero.
Espero, espero, espero.
Contraatacar, pienso.
Ella no puede leer Pensando...
pero me consta que lo sabe.
A veces no hablamos de nada.
Como un gato
busca su hueco en mí
y se echa a dormir.

Por fin termina de escribir
y yo leo
y sonrío.

Ahora mismo,
sí,
deberíamos estar así,
aquí.

Como dos gatos
con toda su vida gatuna
por
delante.

De nuevo pone Escribiendo...
Está totalmente de acuerdo.
No hay más que escribir,
ni que pensar
ni que leer.

domingo, 1 de julio de 2012

(k)

Una constante (k) es un valor fijo.
Un electroencefalograma plano es el cese irreversible de la función cerebral. Una constante. Un cero.
Una constante en una regresión múltiple indica cuánto aumenta o disminuye una variable y por qué punto exacto corta la recta de regresión al eje Y (eje vertical).
Es algo inamovible.
Algo que no cambia.

Como pensar en ti.

Solo
pensar
en
ti.

.Tienes el mundo en la palma de la mano y la poesía en los pulmones.