sábado, 11 de agosto de 2012

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Todo esto tiene que salir convertido en algo, de alguna manera.
Como siempre, no es miedo, ni tedio, ni asco.
Es, más bien, incertidumbre.

Una patética incertidumbre pegada como chicle a mis tripas.

2 comentarios:

Bubo dijo...

El problema con este tipo de escritos tan crípticos es que no se que piensas. Aunque si se lo que pienso yo. Y me viene que ni al pelo.
Una puta incertidumbre pegada a las tripas como un chicle es algo que noto ahora mismo. Pensaba que podía obviar esa incertidumbre, que podía aprovecharme de ella para hacer que cada día fuese especial, que cada día esa incertidumbre me hiciera currarme las cosas. Que te esforzarses por ser lo mejor que se pudiese encontrar una persona, por ser la hostia sin tener que renunciar a "principios básicos" de personalidad o sentimientos.
Pero hay días que esa incertidumbre pesa mucho, hay días que no necesitas certezas, lo que necesitas es saber que mañana existe que va a estar ahí, y si nadie te ofrece esa certeza... el chicle se convierte en ladrillo de plomo que vas a tener que vomitar.


(Total, no me hagas mucho caso. Será que hoy me he levantado con el pie izquierdo. Bueno... como todos los días. )

Bubo dijo...

en "no necesitas certezas" quise decir todo lo contrario. Que si, que las necesitas.


.Tienes el mundo en la palma de la mano y la poesía en los pulmones.