jueves, 29 de noviembre de 2012

Leche condensada


Lo traemos puesto
y corremos pegajosamente
como la leche condensada
que se derrama por el costado
del bote
y nos pringamos las manos
y nos chupamos los dedos
y nos los lavamos luego.

Eran todas las alergias cutáneas
que excusamos diciendo
que nos habían mordido
y la puerta cerrada
porque preparamos una sorpresa
que va a ser espectacular.
Pero de verdad.

Y se hará realidad lo del vaho
en las paredes.
Como ir a las termas
y encontrarlo todo húmedo
y mezclarse con el vapor
y respirar el oxígeno antes
de que otra persona venga a robártelo.

Sobrevivir concursando
y llegar a la meta sin saber muy bien
cual es el premio
y con qué te quedas de la experiencia.
Entonces la vida contemplativa
empieza a parecerte
la mejor de las retiradas.
Ni siquiera pelear por el
trozo más jugoso de carne,
ni el pedazo de tarta más grande.
Ni siquiera todo eso puede compensar
el haber dejado de jugar,
despreocupándote de la liga en la que
te habías metido
por casualidad.

Siempre por casualidad.

Acabas viéndola en la gota
de leche condensada
que se derrama del bote imaginario
que sostienes en la mano.
Ya no te importa el café,
ni las galletas,
ni el tabaco a medio liar.

Lo que quieres es no tener que limpiarte
los dedos,
que, imaginariamente,
saboreas,
como si fuese la primera vez.

Siempre la primera vez.

martes, 27 de noviembre de 2012

25.

Todas las noches, antes de irme a dormir, procuro llegar a tiempo al aeropuerto.
Compruebo que lo tengo todo y al ratito ya estoy lejos de casa, esperando por mi maleta. Supongo que será de las últimas, haciendo un pulso a mi paciencia. La tuya perdió hace tiempo el suyo.
Unas veces te llamo para saber dónde estás y otras prefiero salir a ver si te encuentro.
Siempre lo hago, estás como dando saltitos y sonriendo desmesuradamente. Yo me estremezco, me encojo de hombros como diciendo "bueno, ya estoy aquí, ahora ven". Entonces, unas veces corres hacia mí dando un salto, para el que, obviamente, llevo preparándome meses y otras simplemente nos acercamos muy sonrientes como creando un abrazo a cámara lenta.
Sea cómo sea, tú acabas agarrada a mí, yo encajo mi cabeza en tu cuello y al separarnos un poco nos besamos y sonreímos y nos miramos con cara de no creérnoslo del todo.

Con la misma sensación de incredulidad llegamos a tu habitación e intentamos concentrarnos y convencernos la una de la otra.
Luego abrirás una de las botellas de vino y beberemos a morro en la cama.
Ahora estoy tan concentrada, tan, tan concentrada, que creo que me lo empiezo a creer. Mis dedos te acarician. Y es real.

Ahora entiendo lo de las campanas de la iglesia. Te traigo fuerte contra mí y me vuelvo a dormir.


Fin.

lunes, 26 de noviembre de 2012

***

¿Qué pasará cuando se me acabe la imaginación?

sábado, 24 de noviembre de 2012

***

Un pirata siempre sabe cómo escapar.
Un indio, cómo llegar.

jueves, 15 de noviembre de 2012

***

No debe existir parcela de vida
que no se moje
cuando llueves.

martes, 6 de noviembre de 2012

Pellejo



Creo que tengo todo el derecho del mundo
a salirme de mi pellejo
y olvidar las muescas en los huesos
y fabricarme una balsa donde dormir
los arrepentimientos.

La enfermedad que sudamos
huele bien
y tiene forma de demonio rojo
royéndonos las tripas.
Soy el lobo y el oso, de las sombras
de las rocas por donde trepamos.

Eres marrón y eres desierto.
Ver llover sobre ti.
Quiero llenarme de barro,
resbalarme
hasta llegar
al final del río.
Donde muere él
vivo yo.

A tiras la piel por los suelos,
soy rabiosamente feliz
aun atrapada en esta vorágine
de circunstancias.
El mar de letras,
no sé lo que pienso,
siempre lo primero,
a cuatro patas la vida
por el sumidero.

Y sí que lo tengo.
El derecho a dejarme la voz
escupiendo toda la mierda
que se queda por las aceras
de las calles que fabricamos.
El mundo, sus consecuencias,
la gente en la calle ovula y eyacula.
Todos los tipos de hormonas,
tu culo pasea por mi mente
sin remordimiento alguno.

Hasta en las buenas
una encuentra la manera de
despiojarse, descuerarse, derramarse
sobre papeles que,
en realidad,
no existen.
Mi manera de vivir es entre la rabia
y el fuego
y nunca las cenizas.
Me froto las manos como
las moscas de mi pared.
Esperando a verte.
Un depredador solo duerme
después de comer.

Y creo que no me equivoco
cuando digo que de verdad
tengo todo el derecho del mundo
a salirme de mi pellejo
pero solo cuando sepa
que el tuyo está cerca
y está Aquí.

lunes, 5 de noviembre de 2012

Esas cosas no existen.

La vida era solo aprender
y desaprender,
todo a la misma velocidad.

De la misma manera,
con las mismas ganas locas.

viernes, 2 de noviembre de 2012

Poema fallido.


Respirarte tanto que mis pulmones sean de colores. 

.Tienes el mundo en la palma de la mano y la poesía en los pulmones.