lunes, 28 de enero de 2013

El helado de la derrota


Tengo ganas de verte.
A veces.
Otras me arrepiento como cuando tienes mucha ansiedad y vas al súper y te compras una tarrina enorme de helado y luego al volver a casa piensas, mierda, igual me he pasado un poco, esperaré a que se me pase esta ansiedad para comérmelo tranquilamente. Pero para ser sinceros y realistas, esa mierda nunca pasa y siempre te acabas comiendo el puto helado entero mientras piensas una y otra vez que eso era precisamente lo que no querías desde el principio.

1 comentario:

Folie dijo...

El placer y el remordimiento...es una pena que vayan juntos.


.Tienes el mundo en la palma de la mano y la poesía en los pulmones.