viernes, 22 de febrero de 2013

Tenía que haber nacido rica.


Te miro, hostia, como se mira
el escaparate más caro de
la calle Preciados.
Pringo con mis dedos grasientos
y la marca de mi nariz 
y el vaho de mi boca
tus enormes cristaleras
y esas son mis marcas para la posteridad
en ti
como las de muchos otros.

Cada noche, cuando flojean las fuerzas
me enrosco y me contemplo en el
bucle infinito de
mirar pero no tocar
y duele.
Claro que duele, joder.

Te miro siempre como la primera vez.
Siempre como la última.
Miro tu boca e intento traerla de vuelta
en un amago de beso
solitario,
pajillero
y adolescente.
Así de triste y absurdo.
Miro tu cara, joder, joder, joder,
te miro y no encuentro cosa 
más bonita 
en todo este mercadillo 
de pieles,
escaparates cutres 
al lado de tus joyas
y tus principios,
y tu manera de andar.

Te miro y ojalá estuviera borracha
para tener la excusa perfecta.
Y borrarte estas letras
y la grasa de mis dedos,
la marca de mi nariz 
y el vaho de mi boca
de tus enormes cristaleras
de "ver pero no tocar".

Supongo que sin distancia
y sin tiempo
esto seguiría igual de mal.
El mismo desastre.
Porque mi orgullo vale más
que todas las confesiones que te pueda
hacer a las cinco y media de la mañana, mi amor.
Viviría allí, pisando tus recuerdos
pero sin ti,
solo para demostrarme que
el "ver pero no tocar" me lo paso por los cojones,
que cuando quiera hago alunizaje en tus escaparates,
pero que no me da la gana.

Ya me construyo la cárcel yo sola
sin ayuda de nadie.
Apoyada en tus enormes cristaleras,
lujosas y elegantes.
Siempre fui una víctima mediocre del sistema.
Suerte que nací pobre.
No sé qué habría pasado
si en vez de mirar pero no tocar
hubiera entrado, 
te hubiera agarrado
empaquetado,
envuelto en papel de regalo
y pagado.

¿Qué coño habría pasado?

3 comentarios:

Bubo dijo...

Porque como decía mi amigo Juan Luis, sabio de Tarifa, ser rico lo sabe ser cualquiera. Pero para ser pobre y llevarlo así, hace falta arte. -Twett de @MonteroGlez

Meike dijo...

Que se hubiera roto, seguro. Hay cosas que mejor no comprarlas, siempre acaban decepcionándote.

Doctora Glas dijo...

Me ha encantado pasar por aquí.
Buenas letras.


.Tienes el mundo en la palma de la mano y la poesía en los pulmones.