miércoles, 8 de mayo de 2013

Ser gilipollas, parte primera.

Hago mi vida como cualquier otra persona.
Me despierto, desayuno, hago ejercicio, voy a la universidad, no estudio un carajo, quedo con amigos, bebo cerveza, escucho música, odio irracionalmente a casi todas las personas.
Como puedes ver, llevo una vida completamente normal.

Pero en el transcurso de ésta, siempre hay algo que me recuerda que tengo una vida pendiente
entre tus piernas y tu boca.
Una vida completamente normal. Me despierto, desayuno, hago ejercicio, voy a la universidad, no estudio un carajo, quedo con amigos, bebo cerveza, escucho música, odio irracionalmente a casi todas las personas.
Y sin embargo, entre tus piernas y tu boca y tu voz, nada parece ser normal.

Todo lo contrario: parece que llevase una vida excepcional. 

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.Tienes el mundo en la palma de la mano y la poesía en los pulmones.