sábado, 4 de enero de 2014

Ella dice

Desde hoy, que no te conozco de nada, quiero presentarte a todos mis animales.
A los roedores, a los felinos, a los reptiles y hasta a los humanos.
Desde hoy que ni siquiera sé pronunciar tú nombre, quiero que te cases conmigo y tengamos muchos hijos que se dediquen a quemar iglesias y a cambiar el mundo.
Contigo tuve suerte. Le dije.

Ella dice que fue mutuo. Peleamos a ver quién sintió más fuerte el golpe. Le he dicho que las dos lo mismo, que nos hemos salvado de habernos perdido y que ojalá todos los días los aviones me diesen tanto miedo como ir en tranvía o volver a casa por la autopista.

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.Tienes el mundo en la palma de la mano y la poesía en los pulmones.