martes, 29 de abril de 2014

Ceguera

Puedo verte desnuda
detrás de todo este sueño de párpados
que tengo.
Te has convertido en toda la luz solar
de estas 24 horas inertes que construyo.
Me quemo.

No he hablado aun de las cosas inevitables
porque es mejor vivir sin miedo al miedo.
Me he imaginado recorriendo la isla
en bicicleta.
El aire que nos atropella
para justo a la altura de tus rodillas:
puede ser que la vida sí que sea bella.

Odio las notas de silencio
cuando cerramos la boca,
sea para lo que sea,
pero confieso que es necesario
a veces
ese zumbido de dos milésimas de segundo.
No quiero oírnos,
mucho menos oírme
pero si no lo hago sé que terminaré lejos
y no me gusta nada andar
para llegar a algún sitio.

Lo mío es la inutilidad del ser.
Hacer todo lo que no se deba hacer
solo porque
quién si no malgastaría su tiempo en ello.
A las cosas inútiles hay que mimarlas
como si sirvieran para algo.
Por eso te he desnudado tras estos párpados
aun de invierno.

Sé que no merecemos la pena,
pero brillamos hasta en lo más
sucio de una borrachera.
Esnifaría cualquier cosa que llevase
partículas de tu piel

y ya paro.

Hay adicciones que es mejor
dejarlas en casa.
Arrancar este nervio absurdo
de dentro y
esperar que las cosas no hayan cambiado demasiado
de lugar.

Con los ojos cerrados
sé a dónde tengo que ir

pero no cómo llegar.

martes, 22 de abril de 2014

Poema de amor IV


Se pasaron la tarde entera rompiendo las flores del parque
mientras los niños paseaban a sus padres de la mano.
Había llegado la primavera y no querían que nadie
más lo viera.
Miles de cadáveres de plantas
pegados a las suelas de sus zapatos.
Los pétalos volaban libres por fin
en aterrizajes de diez segundos a cámara lenta.

Abrían bien los ojos mientras gritaban
una felicidad que hacía tiempo habían perdido.
Nadie más va a sentir fuegos de artificio
debajo del ombligo.
El amor se quemaba en cada atardecer,
ellos podían verlo.
Prendían cada rama de cada árbol a lo lejos.
Se podía oler desde la orilla;
cómo creaban la belleza
destruyéndola.

Lo último que pensaron fue tener miedo.
Sabían que no conseguirían revolucionar
ningún corazón de esa manera.
Por eso destrozar flores era divertido
y no una masacre.
PORQUE SONREÍAN.
Los niños paseaban a sus padres,
ellos pateaban cientos de rosas,
margaritas,
yo qué sé.
Esparcieron alergias por todos los rincones
del parque.
Los niños dejaron de pasear a sus
congestionados padres.
Ahora la felicidad asfixiaba.
Un montón de polen obstruyendo vías respiratorias
que ya no existen.

Todos se han ido a casa ya.

Hoy han matado a la Primavera.

Al llegar a la cama, se descalzan
y se desnudan.
Aun quedan restos moribundos de
felicidad primaveral en sus zapatos.

Se dicen aun sonriendo,
que solo por joder,
hoy harán el amor
FOLLANDO.

Porque la única manera de ganar
que conciben
es

joder hasta la muerte.

domingo, 20 de abril de 2014

Lo que sucede cuando no sucede nada:

Alguien ve un animal revolcarse a lo lejos,
algunos ríen, otros se preocupan.
La felicidad en un centímetro cuadrado de tierra.
Éramos tan felices haciéndonos daño; piénsalo.

He pensado en ti incluso en mis reiteradas negaciones
de “a mí esto no me está pasando”.
Porque era verdad que no me estaba pasando nada.
La vida en un centímetro cuadrado de tierra.
Unos ríen, otros se preocupan.
Yo me hacía daño porque había aun
mucho hueco por rellenar
y no sabía.

¿Cómo se hace eso?

Alguien se cae. Alguien se retuerce de dolor.
No tener la oportunidad de recordar
las caídas.
No sé cómo voy a aprender así.
La gente dice que lo único que se necesita
es.
Miro a mi alrededor
y
lo único que necesito es
un centímetro cuadrado de tierra
cerca.
Vacío de todo,
asediado por un olor
impregna-recuerdos.

No nos tenemos de ninguna manera
y aun así
usaría el verbo necesitar siempre
que no diera tanto miedo.
Asco.

Rechazo toda forma de amor
porque es lo que he aprendido
saltando de centímetros cuadrados

en centímetros cuadrados.

lunes, 7 de abril de 2014

Llegamos tarde.


Tienes todo el tiempo del mundo
para escapar.
Lo primero que debes entender
es que siempre saldrás viva de tus experiencias.
El tiempo de cicatrización: sí que lo decides tú.
Lo segundo es,
lo bueno de poder dormir,
sin duda alguna, 
es saber despertar.

Tienes ojos de comerte el mundo
a preguntas y sonrisas.
Yo sin embargo,
por no haber sabido
escapar del mundo cuando debía
me sigo cuestionando una y otra vez
cuáles son las palabras exactas
necesarias para terminar de hundir
el barco,
o para que huyas lejos:
supongo que aquí no está tu lugar.

Lo cierto es que
no hay ningún lugar.

Te diría,
sálvate tú que aún estás a tiempo.
La tercera norma indispensable
es que puedes hacerlo cuando tú quieras.
La libertad es algo que siempre
va a estar esperándote
a la salida de cualquier cafetería,
no sé,
quizás debas empezar a tomar café.

Prométeme que seguirás
a rajatabla
el cuidar lo mucho que brillas
de dentro hacia afuera.
No dejes que el mundo pueda contigo
y destruya
la humanidad que le has debido robar
a medio millón de personas.

Repite conmigo:
tengo todo el tiempo y el mundo
para escapar.

Ahora piensa,
¡despacio!

¿Hacia dónde quieres ir?

.Tienes el mundo en la palma de la mano y la poesía en los pulmones.